BALONMANO / LIGA GUERRERAS IBERDROLA
«Hemos trabajado lo psicológico»
La Federación unifica por fin los horarios de las dos últimas jornadas y Javier Rujas, técnico del Aula, es consciente de que su equipo deberá ganar a Morvedre en una "tarde de transistores"

Javier Rujas, pensativo a pie de banquillo.
El Caja Rural Aula pende de un hilo. Un fino hilo que de romperse llevaría al equipo ahora dirigido de forma eventual por Javier Rujas tras la destitución de Salva Puig, a la pérdida de categoría. El balonmano femenino de elite en Valladolid se juega parte de su futuro este sábado no solo en su partido ante un Morvedre ya salvado sino también en Elda donde su máximo rival por la permanencia, Lanzarote, tendrá que pinchar.
El técnico vallisoletano es consciente de la dificultad del envite en estas dos últimas jornadas para arreglar el desaguisado de una caótica temporada para el olvido. «Obviamente ya somos conscientes que no depende única y exclusivamente de nosotras el poder mantener la categoría, pero lo que está claro es que si tenemos todas las opciones de mantener la categoría pasan por conseguir los cuatro puntos que quedan en juego y estamos trabajando para conseguirlos. La Federación al final ha decidido unificar los horarios de estas dos últimas jornadas así que tendremos que estar con los transistores. Si no ganamos no tenemos ninguna opción, tenemos que conseguir los cuatro puntos, ahora mismo sólo nos centramos en los dos de esta semana», indicó.
Con la llegada del tándem Rujas-Tere Álvarez el equipo parece haber despertado de su largo letargo sumido con Salva Puig al menos para poder competir, ya veremos si da para ganar. El entrenador del Aula habla del diván y el trabajo psicológico extra para poder afrontar el reto mayúscula de la salvación. «Hemos tenido alguna reunión que no hubiéramos tenido en el caso de que hubiéramos ganado el sábado pasado, pero al final el partido, dentro del microciclo que hemos diseñado para esta semana, ha sido muy similar a la semana pasada. Hemos trabajado situaciones del equipo contrario, hemos trabajado nuestras situaciones y en las dos sesiones que nos quedan trabajaremos la parte que nos falta».
Rujas no espera ayudas. «Nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo e intentar sacar las dos puntos. Morvedre, al haber conseguido ya la salvación y sin presión seguramente estén más abiertas a probar cosas y seguramente estén quizá menos atenazados. Sabemos cómo nos van a jugar y que va a ser un partido igualado porque al final ellas juegan en su casa y no creo que nadie quiera perder su último partido en casa», concluyó.