BALONMANO / LIGA GUERRERAS IBERDROLA
Marcela Aroinain se despide del Aula
Pese a tener contrato hasta 2026 la pivote brasileña ejerce su cláusula de salida y el club oficializa su marcha vaticinada por este periódico / La jugadora se despide con una carta en la web del club

La férrea defensa del Atlético Guardés frena el avance de Marcela Arounian ante la mirada de Lorena. EL MUNDO
Cuando el río suena... El Aula Valladolid ya asume que su futuro a corto-medio plazo le llevara a reconstruir su plantilla. No es algo nuevo en un club acostumbrado a que rivales de mayor músculo económico acaben pescando en la ‘fábrica’ de Huerta del Rey. Sin embargo, casualidad o no, el haber vivido y sufrido en sus propias carnes el rocambolesco cambio en la cúpula directiva, ha llevado sin querer a la inestabilidad y pérdida de confianza en las jugadoras. La puerta de salida, como anunció este periódico hace ya un mes y confirmado en la tarde del pasado martes, se abre de par en par con la marcha de Marcela y Jimena Laguna, quedando a la espera María Prieto O’Mullony a pesar de tener contrato firmado una temporada más.
Tras el revuelo provocado el club oficializaba en la tarde de ayer la primera de las salidas, la de su pivote brasileña Marcela Aroinain, que ejerce su cláusula de salida haciendo uso de la posibilidad de romper el contrato que la unía a la entidad hasta 2026. Una cláusula existente en los contratos de varias jugadoras que también anunció este periódico meses atrás.
La jugadora mostraba su agradecimiento al Aula en una carta de despedida publicada en la web del club. «Hoy me toca escribir estas líneas con una mezcla de emociones difíciles de explicar. Después de esta etapa vistiendo los colores del Aula, ha llegado el momento de despedirme y seguir mi camino en una nueva dirección. Me llevo muchísimos recuerdos, momentos de lucha, esfuerzo y crecimiento, pero sobre todo, me llevo a personas increíbles que han formado parte de mi día a día. A mis compañeras, gracias por cada entrenamiento, cada partido, cada palabra de aliento y cada risa compartida. El balonmano es un deporte de equipo, pero más allá de eso, me ha regalado una familia dentro de la pista.
Al cuerpo técnico, gracias por confiar en mí, por exigirme siempre más y por ayudarme a mejorar en cada detalle. Ha sido un orgullo representar este club y dar lo mejor de mí en cada encuentro.
A la afición, solo puedo decirles gracias. Su apoyo en cada partido, en cada momento difícil y en cada celebración ha sido algo que jamás olvidaré. Jugar en Valladolid y sentir esa energía desde la grada es algo único. Me voy con la tranquilidad de haberlo dado todo y con la ilusión de seguir creciendo en mi carrera. Esto no es un adiós, sino un hasta pronto. Siempre llevaré al Aula en mi corazón.
Con cariño; Marcela Arounian”