«La etapa más bonita de mi vida»
Carlos Suárez queda fuera de la primera línea del club: «Esto no es una despedida pero no me vais a tener que aguantar en el día a día» / Sonoras ausencias de Ronaldo, Espinar y Fenaert tras prescindir el brasileño del ex presidente

Carlos Suárez abraza a uno de los trabajadores del club en presencia del jugador Javier Moyano.-J.M. LOSTAU
Carlos Suárez se va. No del todo, pero más de lo que él quisiera y menos de lo que desearían los restantes propietarios del club. Las sociedades anónimas deportivas como el Real Valladolid son empresas. Se trata de tomar decisiones sin hacer ruido, porque la publicidad, los espónsores y demás líneas de ingresos se puede resentir en caso de estrépito.
Por esto el ya ex presidente y ex máximo accionista se va en slow motion. «Esto no es una despedida, pero no me vais a tener que aguantar en el día a día», dijo en su alocución de ayer. Habría que preguntarse qué sentido tenía el acto si no era un adiós. Y por qué a nadie chirría el paso de Suárez, cuando respondió hace tres meses así a la pregunta sobre su futuro, en una entrevista de Radio Marca: «¿Dónde voy a estar mejor que en el Real Valladolid?»
Tan sonoras fueron las presencias en el acto de ayer como las ausencias. Entre las primeras: su familia, la casi totalidad de los trabajadores de oficina y campo, los ex administradores concursales, la dirección deportiva y Sergio y Moyano, que llegaron de Sevilla a tiempo para arropar al ahora consejero. Al míster le acompañó su equipo técnico. No hizo lo mismo la plantilla, representada sólo en su capitán.
Faltaron a la cita los representantes de los accionistas mayoritarios, que en la actualidad llevan las riendas del club. La ausencia de Ronaldo Nazário se puede explicar por la apretada agenda que el icono mundial debe cumplir. Más difíciles de digerir son las de David Espinar, jefe del Gabinete de Presidencia del club, y de Matthieu Fenaert, director del Área de Negocio y nuevo consejero delegado, en lugar de Suárez.
Éste recordó en su parlamento que ha permanecido en el Real Valladolid «18 años, 3 meses y 8 días». Un tiempo que le ha marcado de forma muy positiva. «Ha sido la etapa más bonita de mi vida. Ahora seguirá siendo igual de bonita, pero más relajada».
El protagonista del acto comenzó el turno de agradecimientos con su familia. «Siempre he tenido todo su apoyo. He pasado aquí más de un tercio de mi vida, me siento vallisoletano y creo que ellos también bastante. Tomamos la decisión más importante, que era la de vender, para que alguien hiciera esto más grande».
Continuó con los trabajadores. «Quiero pediros perdón en lo que me haya equivocado. He intentado trataros a todos con honestidad y cariño. Habéis dado la talla y permanecido unidos cuando la situación era tan mala. Tenéis gran parte de responsabilidad de que el equipo tenga un futuro tan esplendoroso. Habéis estado de 10».
El ya presidente de honor prosiguió con Sergio y su segundo, Diego Ribera. «A vosotros dos y vuestro equipo, poco tengo que deciros. Sergio, estabas tan convencido como nosotros de que podías hacerlo. Y ahí estamos».
Respecto a los futbolistas, Suárez rememoró a algunos: «He tenido la suerte de contar con jugadores como Ricardo, Caminero, Eusebio, Marcos, Alberto, Aduriz, Víctor... Hemos tenido que vender pero nos hemos ido reinventando».
El actual vocal del consejo de administración endulzó la visión que sobre él tiene una afición con división de opiniones sobre su papel. «Me ha dado un trato espectacular durante toda mi gestión».
También se acordó de los dos administradores concursales, Juan Barco y Ricardo Nieto. «Os hicisteis muy del Pucela, aunque veníais del balonmano». Y de León de la Riva y Puente. «He tenido la suerte de contar con dos alcaldes que se han volcado con el club».
Habló de sus amigos. «Me han recogido en momentos puntuales. Ellos saben quiénes son. No sé qué tendrá Valladolid, pero todos le cogemos cariño».
Suárez asegura que el Real Valladolid se queda en buenas manos. «Tomamos la decisión correcta con la venta, y eso que había ofertas superiores. Con Ronaldo hemos dado un salto de calidad en todo. Estamos creciendo y, aunque haya alguna chinita en el camino, nos llevará a un éxito seguro, del cual me sentiré partícipe. La mejor de las elecciones es haberle elegido a él».
Suárez desveló que aún resta una negociación por solventar. «Nos queda una operación por terminar y, cuando lo esté, quedará acabado el tema de la gestión. Entonces llegarán Matt [Matthieu Fenaert] y su equipo, a los que echaré toda la mano que pueda a partir de ahora, porque hay que hacer esto grande».