Cuéllar, entre dos aguas
El club blanquivioleta y el portero han firmado un contrato por tres temporadas pero el Leganés busca fórmulas para retenerlo por más dinero / En Zorrilla harán público el fichaje en julio
Cuéllar realiza una parada durante un calentamiento previo a un partido.-LALIGA
El caso Cuéllar aún no existe pero su semilla parece dispuesta a germinar a no ser que alguna de las partes opte por sacarla del tiesto. Por ahora ningún movimiento se ha hecho público, pero cada parte está enrocada en su postura.
Iván Pichu Cuéllar fue objetivo del Real Valladolid el pasado verano, pero el Leganés no pensaba dejarlo salir libre y los pucelanos tampoco podían pagar lo que los madrileños querían, obligados tras el ascenso a satisfacer casi toda la deuda pendiente con Hacienda.
Aun así, parecía que el acuerdo llegaría antes del cierre del mercado. Cuéllar apenas jugó en pretemporada, previendo el Leganés su salida. La llegada cedido del madridista Lunin, flamante campeón de Europa sub 20, allanaba el camino.
Pero ninguno de los dos clubes cedió y Cuéllar comenzó a jugar, haciéndose con la titularidad. Con 34 años (ahora tiene uno más) finalizaba contrato el próximo 30 de junio, pero el Leganés no le quiso renovar, pese a que sus actuaciones cada vez eran mejores. Un hecho que reconoció hasta la afición blanquiazul, eligiéndole como mejor jugador de la temporada.
En los últimos meses de la competición, el Leganés cambió de postura y se planteó la renovación. Pero chocó con un muro. Un jugador que acaba contrato el 30 de junio puede firmar con otro club desde el 1 de enero. Y eso es precisamente lo que hicieron Cuéllar y el Real Valladolid, comprometiéndose por tres temporadas, hasta 2022. El contrato está firmado.
Sin embargo el club madrileño podría estar pensando en tirar el muro y encontrar un resquicio para retener al jugador, mejorándole económicamente la oferta del Real Valladolid. No ha renunciado a que Cuéllar continúe en sus filas.
Mientras, el jugador no se pronuncia. Al Real Valladolid le indica que todo está en orden pero tampoco ha dado ningún paso para apagar el deseo del Leganés de seguir contando con él.
El 1 de julio el Real Valladolid podrá oficializar el fichaje del portero y piensa hacerlo a partir de esa fecha, para apagar rumores. En el caso de que el contrato sea válido, una posible negativa del jugador a someterse al nuevo acuerdo podría recrear el caso Saúl, aquel lateral fichado por los pucelanos del Racing que luego se marchó al Deportivo, porque le pagaba más y daba dinero al club santanderino. Saúl fue condenado a pagar un millón de euros por duplicidad de contrato.