Puerta a la tranquilidad
El Recoletas recibe al recién ascendido y equipo revelación de la Liga Asobal, Blendio Sinfín, con la obligación de ganar

El lateral zurdo del Recoletas Atlético Valladolid, Rubén Río, arma el brazo antes de lanzar.-J. M. LOSTAU
Nueva oportunidad del Recoletas Atlético Valladolid para redimirse de sus pecados en casa. El conjunto de David Pisonero, tras corregir (solo corregir) en su último partido como local su pésima dinámica de resultados y de juego en Huerta del Rey, tiene esta tarde (20.00 horas) una nueva oportunidad para abrir la puerta de la tranquilidad.
El envite ante el recién ascendido Blendio Sinfín, equipo contra natura revelación de la presente Liga Asobal gracias a su octava plaza y los 22 puntos que tiene ya amarrados en su zurrón (cinco más que los vallisoletanos, duodécimos), supone otra ocasión perfecto, como lo fue en su último duelo como local ante el Cangas, para sumar en Huerta del Rey e intentar salir de esa tierra de nadie y sin objetivos por donde ahora deambula.
David Pisonero, sin cambiar su guión de exigencia de mínimos al que se ha amarrado a lo largo de toda la temporada mirando hacia abajo en vez de hacia arriba como se ha hecho desde que nació el club, vuelve a citar la palabra ‘descender’ pese a que su equipo cuenta con un cómodo colchón de ocho puntos respecto al Teucro, el equipo que marca la pérdida de categoría. «Nuestro objetivo sigue siendo no descender, pero debemos luchar por estar lo más arriba posible. Podemos y debemos ganar este partido porque es un rival de nuestra liga», asevera.
El técnico vallisoletano, que seguirá al frente del equipo la próxima campaña, evalúa a su rival de hoy. «Blendio Sinfín es un equipo muy incómodo para nosotros. Su gran apuesta es defensiva. Es un equipo muy intenso atrás y si reciben un arbitraje permisivo tienen mucho ganado porque son contundentes y si no les penalizan mucho tendrán más opciones. Además cuenta con una primera línea que está mucho tiempo en pista, con un tirador como Silva que está en estado de gracia. Sinfín sube bien al contraataque, no pierden balones y con esa rutina es un equipo que hace bastante daño. Nuestra primera premisa es estar a su altura de intensidad, para no llegar a un final apretado que no nos conviene», avisa un David Pisonero que opta por ponerse la venda antes de la herida por lo que pusiera pasar.
Pisonero habla de las claves del partido para poder sacarlo adelante. «La verdad es que es el rival de la parte media de la tabla que menos nos va porque es físicamente duro, que nos desgasta mucho. No hay que tener perdidas de balón, no permitir goles fáciles, imponer un ritmo de juego alto y controlar la distancia desde la defensa».
Por último Pisonero habló de la baja de Miguel Camino, fuera de las canchas durante cuatro semanas. «Es un varapalo, y no solo por lo mucho que puede aportar en el extremo sino también por su intensidad por el nivel anímico que transmite al equipo».