Obligado a cambiar
El blanquivioleta es el peor equipo de la Liga en las 15 últimas jornadas / Sólo ha ganado dos partidos en este tramo y necesita al menos cinco victorias en los 13 que restan para eludir el descenso
Jugadores blanquivioleta realizan su habitual piña en un partido de esta temporada.-PABLO REQUEJO
La alarma ha sonado en Zorrilla. Sólo la alarma. Nada está quemado, ni mucho menos destruido. Hay tiempo de sobra para la reacción y para que el Real Valladolid sea el equipo que fue en el comienzo de Liga. El de esa racha de cuatro victorias seguidas que ahora le permiten seguir vivo y en la lucha.
De la misma manera que nada está perdido, el camino que actualmente lleva el equipo es el de perder la categoría. Es el peor de toda la Primera División en las quince últimas jornadas, con sólo 10 puntos sumados de esos 45. El 22% del total, un porcentaje que, de prolongarse, aboca al caos.
Existe tiempo de sobra para la reacción, pero siempre que se cambie la dinámica de resultados. El conjunto de Sergio no ocupa puesto de descenso pero está a tres puntos de la zona roja. La permanencia puede colocar su listón esta temporada en torno a los 41 o 42 puntos, si no hay cambios drásticos en el comportamiento de los componentes de la zona baja. Para lograr esta última cifra, el Real Valladolid necesita sumar 16.
Pueden llegar con cinco victorias y un empate, cuatro y cuatro, o con la combinación que sea. Pero un equipo que lleva 6 triunfos en las 25 jornadas consumidas y dos en las últimas 15, está obligado a realizar un sobreesfuerzo para lograr su objetivo.
El encuentro contra el Real Madrid, primero de esta serie de quince, marca la frontera entre el Pucela brillante del principio y el actual. Los blanquivioleta llegaron al envite sextos en la tabla tras diez jornadas, por delante de los locales, novenos. Dieron un repaso a los merengues en el Bernabéu, con dos largueros en la meta de Courtois, pero acabaron perdiendo en los últimos minutos. Jugar bien y no ganar. Una situación que se ha repetido en la temporada a causa de la endémica falta de gol, entreverada en los últimos tiempos con malos partidos.
Tras la exhibición del Bernabéu, el Real Valladolid no ha vuelto a mostrar un nivel similar en su juego más que en momentos concretos. Y no hay que remontarse mucho, pese al horripilante sabor que dejó la derrota en casa contra el Betis, para ver una versión más que digna del Pucela. La ofreció la jornada anterior, nada menos que el Camp Nou.
Allí, como durante toda la temporada, el Real Valladolid ha chocado con su falta de gol, lastre que está hundiendo al equipo, juegue bien o mal. Nunca ha marcado más de dos goles, excepto los tres que valieron para empatar en campo del Celta, y sus seis triunfos han sido por la mínima.
La sequía realizadora se comprueba con un vistazo a la tabla. Los de Sergio se han estancado desde hace cuatro partidos en los 19, cinco menos que el Huesca, el segundo peor en esta apartado. En el lapso de los quince últimos choques llevan 10. Un bajón en la media. En los diez primeros encuentros sumaron 9.
Pero la Liga no es una carrera contra sí mismo sino contra los demás. ¿Qué han hecho los rivales por la permanencia en estos quince encuentros? Colocando el tope en los 30 puntos que marca el Leganés, 12º y que no parece en absoluto candidato a irse al hoyo, los más espabilados son los pepineros, con 22 puntos de 45. El Rayo suma 17, mientras que Huesca, Villarreal, Girona y Levante llevan 14, a expensas de lo hecho ayer por los catalanes ante la Real.
Los peores tras el Pucela son Celta y Espanyol, con 12 puntos. En el fracaso de los vigueses, Rayo y Huesca reside la gran esperanza de salvación blanquivioleta.