La segunda unidad, lista para la Copa
Sergio ensaya con Joaquín y Guitián en los centrales / «Me veo capacitado para jugar con él», dice el andaluz / Cop entrenó con el resto
El central Joaquín conduce el balón en un entrenamiento ante la presión del extremo Verde.-BALCAZA
El fútbol entre semana no da espacio para lamerse las heridas ni salir al balcón para proclamarse dichoso. El Mallorca espera mañana en la Copa y el Real Valladolid no quiere emborronar la que hasta ahora es una temporada apoteósica, con una eliminación prematura en el torneo oficial más antiguo de España.
El equipo reanudó ayer los entrenamientos y el partidillo final desveló algunos detalles de lo que no es ningún secreto: Sergio contará en la isla con la segunda unidad blanquivioleta. Es decir, los menos habituales y los que aún no se han estrenado. Toda una oposición para esperar plaza cuando alguno de los titulares se lesione o flojee, e incluso asaltarla en puestos sin habitante definido, como puede ser el de extremo derecho.
El míster blanquivioleta mezcló jugadores pero se pudo ver su atención sobre la pareja de centrales compuesta por Joaquín y Guitián. Moi también parece contar con plaza en el lateral izquierdo, mientras que Ivi y Verde emergen como probables extremos, al igual que Anuar y Borja en el mediocentro. Yoel es seguro en la portería y Antoñito retrasaría su posición para ser lateral derecho.
¿Y en ataque? Poco margen para el cambio hay. Plano puede entrar por Leo Suárez como segundo delantero, pero el míster quizá lo reserve para la Liga, ya que es la pieza fundamental del ataque, con permiso de unos compañeros que han sabido ganar y por lo tanto marcar en su ausencia.
Más difícil será reservar a Ünal. Su compañero Cop volvió ayer a los entrenamientos colectivos tras su lesión y completó la sesión entera con el resto, pero aún no está listo para que Sergio descargue en él la responsabilidad de ser titular.
Joaquín habló después del primer día de trabajo semanal. El joven central (22 años) demostró por qué a su temprana edad era ya capitán del Almería. Verbo fluido e ideas muy claras presiden su discurso. También unas ganas tremendas de jugar tras su lesión pese a la certeza de que Calero y Olivas son hoy en día intocables.
«Llevo dos semanas entrenando con el equipo después de la superar mi lesión y me encuentro bien. Conozco a Guitián. Es un gran central y me veo capacitado para jugar el partido formando pareja con él».
El almeriense no se hace ilusiones vanas sobre al asalto a la titularidad, lo que no le impide trabajar para conseguirlo. «En Almería jugaba todos los minutos pero, cuando vine, sabía que iba a competir con grandes centrales. Sólo me queda hacer mi trabajo para ponérselo complicado al míster».
«Los compañeros que están en defensa y todo el bloque lo están haciendo muy bien, tanto ofensiva como defensivamente. No se está encajando y la competencia es buena. Cuando ganamos, ganamos todos; y cuando perdemos, perdemos todos. El miércoles es una buena prueba en Copa para probarnos. Toca seguir currando y remando todos en la misma dirección. El año es muy largo», añadió el zaguero, que considera fundamental mañana «marcar para venir aquí con un poco de ventaja. Será un duelo complicado».