TRIATLÓN
Rey en el trono de hierro
José Antonio Arranz se cuelga el bronce en el Europeo y prepara su cuarta aventura en el Ironman de Hawaii

José Antonio Arranz coge una curva durante el transcurso de la prueba en Frankfurt.-EL MUNDO
Juego de tronos se quedaría pronto sin argumento si en los créditos estuviera el nombre del vallisoletano José Antonio Arranz. El triatleta es el rey en el trono de hierro, año a año se ha tallado una corona en el taller de los Ironman y en ocubre reclamará el reino de Hawaii después de intentar la conquista de Frankfurt.
Hace una semana, Arranz se subía al tercer cajón del podio en Alemania, donde la cita de la franquicia Ironman llevaba premio doble, ya que se vestía de manera paralela como Campeonato de Europa. El bronce en el grupo de edad de 35-39 (en el que había más de 400 participantes) y en el Europeo supo a oro amargo para el mejor español de los participantes, que acudía al país germánico con las miras puestas en lo más alto. «Iba con expectativas. Llevaba un año de entrenamientos muy bueno. Más que el slot para Kona quería ganar mi grupo de edad, era la ilusión que tenía», confiesa.
La carrera de 3,8 kilómetros de nado, 185 en bici y 42 de carrera a pie se torció para el pucelano nada más montarse sobre el sillín. José AntonioArranz salió del agua en el grupo de cabeza y un kilómetro después de pasar por la transición notó un pinchazo. Los 15 minutos que tardaron en arreglar la rueda fueron una losa en la espalda del triatleta español que, sin embargo, tiró de épica para recuperar posiciones: «Salí como un loco durante una hora para recuperar y ganar un poco de moral», relata.
Arranz celebra el dulce momento vivido, pero lamenta que el guión de la historia pudo ser otro si la suerte hubiera sido su aliada. «Fue una pena, porque tenía mucha mejor bici que ellos. Es una oportunidad que no sé si volveré a tener y creo que podía haber estado arriba», entiende.
Parar el crono en 9 horas 15 minutos y 13 segundos tuvo premio doble. Por un lado la medalla de bronce europea en su grupo de edad y por otro un slot para Hawaii, una llave para Kona Kailua, La Meca de los superatletas.
La paradisiaca isla se han convertirdo en un segundo hogar para el triatleta pucelano, que en octubre sumará el cuarto sello en su pasaporte con ese destino. Cuatro años seguidos que le convierten en un veterano con ganas de encontrar su momento de gloria a orillas del Pacífico. «La ilusión de Kona es la de cualquier triatleta de a pie. Voy con toda la ilusión. Frankfurt ha sido agridulce, pero he cogido moral y me veo fuerte. Este año es el 40 aniversario y sé que se han clasificado los mejores del mundo. Voy a luchar por estar entre los diez primeros», promete.
Después de un primer año con la ‘L’ a las espaldas y de dos bromas de la mala suerte en 2016 y 2017 (cuando le perdieron la bicicleta y no pudo entrenar y donde acudió con un solo mes de entrenamiento tras una lesión, respectivamente), José Antonio Arranz reclama su momento: «Voy a resarcirme y confío en ello. Ahora que he solucionado el problema de correr (sufrió una microrotura en el fémur) voy a concentrarme en recuperar mi maratón. Quiero preparar Kona específicamente bien», confiesa el rey en el trono de hierro.