Ahogado en la trinchera
El Carramimbre apuesta por la defensa y manda durante 36 minutos antes de sufrir su sequía anotadora ante Prat, que pone el 2-0

Sergio de la Fuente, rodeado de jugadores del CBPrat intenta anotar en el segundo partido de la serie.-PHOTO DEPORTE
Tras la primera batalla, de claro color catalán, no había otro camino que tirar de pizarra y buscar un planteamiento diametralmente opuesto al del pasado viernes. Paco García optó por apretar a los suyos (aunque alguno sigue sumido en profundo y a la vez preocupante letargo, otros no terminan de creérselo y dar un paso hacia el frente y, otro, que vino para reforzar al equipo demuestra que su carnet de identidad pesa como una losa en una Liga como la LEB-Oro) en busca de respuestas. Y volviendo a su planteamiento inicial, el de agachar el culo girando todo en función de la defensa, el Carramimbre, en esta ocasión y al contrario de lo que ocurrió en la primera batalla, al menos fue capaz de plantar cara a un rival muy superior física y técnicamente.
La táctica era muy clara y a punto estuvo de dar sus réditos. Desde las trincheras complicó la existencia a un CBPrat incómodo que tuvo que esperar al último cuarto, al último tramo del último acto, para poder soltarse. Los 10, 13 y 14 puntos logrados por el conjunto catalán en los tres primeros cuartos hablan por sí solo del acertado planteamiento del Carramimbre.
Prat fue a remolque durante casi todo el encuentro. Su baja producción ofensiva en los dos primeros cuartos (23 puntos) con 2 de 15 en triples, fueron una losa demasiado pesada. Sin embargo el Carramimbre, firme en defensa controlando el rebote (solo perdió 6 rechaces en su aro por los 13 del primer partido), tampoco estuvo especialmente fino en ataque. El desgaste en la trinchera pareció pesarle en ataque dejando casi todo el peso de la responsabilidad anotadora a Gantt (4 de 5 triples) y a un Wade-Chatman que solo pudo anotar seis puntos después de trece lanzamientos.
El Carramimbre llevaba el partido a su terreno sabedor que necesitaba que El Prat siguiera sumido en ese tapón anotador que le dejaba atado de pies y manos. Pero el conjunto de Paco García, tras solventar un bache ofensivo de ocho minutos de sequía con solo dos puntos anotados desde 17-27 del minuto 17 al 29-29 del minuto 25, volvió a estancarse en el tramo final del encuentro cuando Prat niveló la contienda. El 44-44 a poco más de cinco minutos para el final ejercía de visionario de lo que después iba a pasar. Y es que de la mano de Agada, Prat despertó para dejar clavado a un conjunto vallisoletano errático que acusaba el desgaste defensivo a lo largo de todo el encuentro cosechando tan solo cuatro puntos de ahí hasta el final. El tiempo muerto de Paco García no sirvió esta vez para otorgar claridad a un ataque que al que le entraron las lógicas prisas y precipitación por corregir su suerte. Una derrota sufrida y competida desde la defensa y, lo más complicado, sin la colaboración de un ataque marcado y señalado con el dedo donde Gantt y Alvarado, con 12 puntos cada uno, echaron de menos la producción de Wade-Chatman, Bell, De la Fuente y un Kok de nuevo ausente.
La derrota de ayer (57-49) lleva la serie de esta eliminatoria de cuartos a Valladolid donde el viernes el Carramimbre buscará la victoria para forzar cuanto menos el cuarto partido.
García:«Hemos hecho un partido para ganar pero...»
Paco García lamentaba la ocasión perdida en un partido en el que la pizarra y el planteamiento jugó un papel importante. «Hemos hecho todo para ganar el partido pero... hemos muerto en la orilla. Nos ha faltado a alguien que las meta. El planteamiento ha complicado mucho las cosas a un rival que ha estado por detrás en el marcador durante casi 36 minutos. Es una pena pero somos lo que somos. Ya dije que era un milagro haber legado hasta aquí. Me descubro ante el trabajo defensivo del equipo dominando también el rebote. Pero en ataque no hemos estado bien teniendo 13 pérdidas de balón y malos porcentajes». El técnico vallisoletano fue crítico con el arbitraje. «Es injusto que a minuto y medio para el final le pitaran una técnica a Sergio por dejar el balón en el suelo. Eso nos lo pitan a nosotros. Y a continuación en un saque de banda les pitan una falta sin haber se sacado que hubiera tenido que ser antideportiva. Por no hablar de las faltas. Ellos 15 y nosotros 23».