Un paso al frente
Moyano considera necesario reaccionar ya para entrar en los puestos de playoff / «Tenemos que demostrar en estas ocho jornadas que queremos estar arriba y cumplir con el objetivo»

Moyano salta ante la entrada de Morcillo en el Valladolid-Almería.-J. M. LOSTAU
El acelerón que dio el Valladolid la pasada temporada en las ocho últimas jornadas estuvo a punto de meterle en el playoff de ascenso. El equipo protagonizó un cambio radical tras la goleada encajada frente al Sevilla Atlético cuando menos confianza existía por parte de los aficionados. Carlos Suárez citó a la plantilla en un hotel de la capital. No quería que estuviese Paco Herrera, en el que había perdido la confianza mucho tiempo antes. Era una cumbre entre el máximo resposable del club y los futbolistas, que son los que ganan y pierden los partidos. Jugadores y presidente se dijeron a la cara una serie de cosas que hicieron efecto. Los futbolistas le pidieron que confiara en ellos. El empate con el Mirandés y la derrota en Reus en los dos últimos desplazamientos frenaron la recuperación.
Un año después, el Valladolid afronta con Sergio Gonzalez en el banquillo las mismas jornadas que le quedan a la Liga regular. El panorama es oscuro tras la derrota en Tarragona. La victoria frente al Nàstic hubiera colocado al equipo en puesto de playoff pero los blanquivioleta dejaron escapar una nueva oportunidad de engancharse al tren de la promoción y se han ido al undécimo puesto.
El margen se va acortando y llegan los partidos decisivos de la temporada. El Valladolid se enfrentará en las cuatro próximas jornadas a Sporting, Oviedo, Cádiz y Numancia. Los puntos tendrán un valor añadido ya que servirán para recortar distancias con todos ellos.
La plantilla es consciente de que ha llegado el momento de dar un puñetazo encima de la mesa. Este domingo debuta Sergio González tras la destitución de Luis César y el Valladolid recibe a un Sporting pletórico que ha ganado los siete últimos partidos. Javier Moyano señaló ayer tras el entrenamiento matinal que ha llegado la hora de pisar a fondo el acelerador. «Los jugadores y los entrenadores estamos sujetos a los resultados. Si el director deportivo y el presidente han tomado esta decisión (cambiar de entrenador) es porque creen que las cosas se pueden hacer mejor de lo que se estaban haciendo. A partir de ahora tenemos que dar un paso al frente y demostrar en estas ocho jornadas, en este minitorneo, que queremos estar arriba y cumplir con el objetivo».
Moyano admite que resultará difícil acabar la Liga entre los seis primeros y asegura que es necesaria «una vuelta de tuerca» para romper esa racha nefasta en los desplazamientos. «Vemos posibilidades reales. Hay diez u once equipos peleando por seis posiciones. En casa somos muy fuertes ante nuestra gente y con su apoyo. Tenemos que mantener esa confisanza y eguir creyendo, sabemos cuál es nuestro déficit».
Sergio González ha dirigido tres entrenamientos -ayer hubo doble sesión- y Moyano reconoce que es muy poco tiempo para que el nuevo entrenador analice la plantilla, aunque valora de forma positiva el entusiasmo con el que ha comenzado esta nueva etapa. «Su primer mensaje ha sido positivo. Hay que hacer un esfuerzo para estar arriba. Con la ilusión que trae y el mensaje lanzado, tenemos que reciclar y hacer lo que él quiere y lo más rápido posible. Para asentar una buena base hay que tener un punto de partida. Él ha cogido la referencia defensiva y los mecanismos que requiere, hemos trabajado movimientos y conceptos defensivos; en ataque no hemos tocado prácticamente nada».