Diario de Valladolid

DERBI VALLISOLETANO EN LA CUMBRE

Un campeón hermético

El Entrepinares da un paso de gigante para ser primero de la Liga regular tras imponer su poderío defensivo ante un indisciplinado SilverStorm / La pierna de Griffiths sumó 24 de los 32 puntos ‘queseros’

Casañas es elevado por Blanco y Barnes en una touche del encuentro.-MIGUEL Á. SANTOS

Casañas es elevado por Blanco y Barnes en una touche del encuentro.-MIGUEL Á. SANTOS

Publicado por
J. I. Fernández

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El objetivo del rugby es ensayar. Todos los equipos luchan por llegar a la zona de marca del rival, sin embargo, la grandeza de este deporte permite que no siempre el que más ensayos logra es el que gane. Porque el rugby es algo más que correr en busca de la zona contraria, el rugby es un deporte de disciplina, de inteligencia, de fuerza y, sobre todo, de defensa. Desde hace un tiempo el oval se transformó en un deporte en donde la defensa tiene la misma importancia que el ataque y ayer en un Pepe Rojo lleno hasta la bandera, se comprobó.

El VRAC Quesos Entrepinares se llevó un triunfo vital de cara al final de la Liga regular gracias a un impresionante trabajo defensivo donde demostró que es el equipo con mayor contudencia y seriedad cuando tiene que jugar en su campo. El SilverStorm El Salvador logró dos ensayos, su rival uno y en el tiempo de prolongación, sin embargo, en la catedral del rugby ganó el conjunto que mejor defendió, que menos errores tuvo y que no se dejó llevar por las indisciplinas.

Una vez más, Gareth Griffiths, el francotirador quesero, fue certero en los múltiples golpes de castigo que el Chami regaló a su rival. Unos obsequios que no desperdició. El inglés anotó 24 de los 32 puntos del conjunto de Diego Merino, que no dudó en lanzar una y otra vez a palos para ampliar la ventaja.

El entrenador quesero supo desde el primer minuto llevar el partido a donde más les gustaba. Un choque lento, sin apenas abiertas, ni protagonismo de los alas. Muy parecido al visto en la primera vuelta y que también acabó con el mismo ganador. El 12-3 del descanso, todo mediante transformaciones de castigo, evidenciaba que una vez más, el derbi sería intenso y con pocos ensayos. El equipo que mejor supiera adaptarse a las circunstancias y al arbitraje (Alhambra tuvo mucho trabajo porque los jugadores no se lo pusieron fácil) saldría victorioso de la batalla.

El VRAC estuvo perfectamente en defensa, pero también muy bien dirigidos por Eaton y con la visión de Wessel-Bell, que volvió a ser de los mejores. Su apuesta no era ofensiva, era la de estar agazapado y esperar el fallo del rival. Y le salió perfecto. Por el contrario, al ‘chamizo’ Hansie Graaff le pesó la responsabilidad y estuvo fallón en lanzamientos y con las ideas poco claras en el campo. Su línea de ataque lo intentó sin premio, mientras que la defensa se vio incapaz de frenar las acciones de primera línea.

Lo más llamativo es que el Chami se empeñó en jugar ‘al cabezazo’, en ganar metros poco a poco, mejor dicho ‘por cabezonería’, algo que se había demostrado que no era posible, pues la melé azulona es, en estos momentos, más poderosa que la blanquinegra. Eso sí, en las ‘touches’, los de Juan Carlos Pérez estuvieron magistrales ante un Quesos que solo fue capaz de ganar una y en su propio campo.

Dominio estéril

Durante muchas fases del partido el oval fue completamente dominado por los de Juan Carlos Pérez (en una fase durante más de quince minutos consecutivos) pero se vieron incapaces de sobrepasar la hermética zaga del equipo que ayer ejerció en Pepe Rojo como local. Solo lo lograron en dos ocasiones en la segunda parte. La primera gracias a un ensayo del siempre combativo Gonzalo Altés (15-8 minuto 45) y la segunda con otro de Dani Marrón (24-13 minuto 74). Solo en esos momentos el cuadro colegial puso algo de salsa al choque, porque en cuanto el oval llegaba a su campo, no podían ante la potente línea quesera, a la que solo era capaz de frenar a base de golpes de castigo. Solo el sin bin de Casañas en el minuto 68 creó dudas en el engranaje quesero, pero la también amarilla vista por Manu Serrano a los pocos minutos de estar en el campo contrarrestó cualquier atisbo de reacción.

Un último derbi de liga regular que deja al VRAC más lider y a un Salvador con dudas de seguir sin saber jugar ante su eterno rival. Si se cumple la lógica, ambos clubes se verán las caras en la final de, casi seguro, en el estadio José Zorrilla. Quedan varios meses para que el ‘Chami’ sepa encontrar la forma de ‘meter mano’ al actual campeón de liga y que como ha hecho en los últimos enfrentamientos ha sabido adapartarse mejor en forma y fondo.

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