Carramimbre quiere amarrar la salvación
Recibe esta tarde (20.45 horas) al ‘imprevisible’ Clavijo de Jenaro Díaz, que llega a Pisuerga con la soga al cuello
Paco García, quizás por primera vez pausado, analítico e incluso conformista, lejos de mirar hacia los playoffs de ascenso, sigue planteándose como gran objetivo de la temporada amarrar la salvación.
Sin tiempo apenas para digerir la severa derrota encajada el pasado viernes en Lugo en un duelo desigual comparando el carismático técnico vallisoletano a los lucenses como un crucero y a su equipo como un ‘barquito de pesca’, esta tarde (20.45 horas) toca volver a vestirse de corto y bajar a la arena para medirse al Clavijo, un rival que llega al Pisuerga acuciado por los resultados (una victoria de los últimos seis encuentros) y con el agua al cuello. «No es ninguna tragedia perder en Breogán. Y no estoy descontento, hicimos un primer cuarto bueno, un segundo hasta que aguantaron las pilas y en la segunda mitad no bajamos los brazos, porque si lo hacemos nos hubieran metido de cuarenta».
Paco García hablaba ayer de su rival de hoy. «Quizás nos medimos al equipo más imprevisible de la Liga. Tienen muchos jugadores extranjeros que van a otro ritmo y nosotros somos el equipo más previsible. Clavijo ya nos dio en primera vuelta en una locura de partido y viene de perder ante Ourense, pero de firmar muy buenos minutos en Oviedo».
El técnico del Carramimbre, consciente de la debilidad de su equipo en el juego interior destapada en el último duelo ante Breogán, lanza un mensaje para navegantes. «Necesitamos que aparezca Jito Cok. Su intermitencia nos hace mucho daño», reconoció.
Para el duelo de esta tarde Paco García no podrá contar con su ‘tres’ Alex Reyes, como adelantó ayer este periódico con un esguince de grado dos que le dejará en el dique seco durante los dos partidos de esta semana (hoy ante el Clavijo y el domingo ante Sammic). «Me parece que no podremos contar con Alex ni mañana (por hoy) si el domingo en Azpeitia. Estamos muy justos pero es lo que hay».
Y es que para Paco García la palabra ‘refuerzo’ es más un deseo que una realidad teniendo en cuenta las vicisitudes del club. «El equipo necesita un poco de aire fresco. Llevamos 168 entrenamientos y empieza a notarse. El desgaste físico es muy grande y la segunda vuelta ya dije hace tiempo que iba a ser muy dura. Por eso hay que ganar estos dos próximos partidos para lograr técnicamente, no matemáticamente, la permanencia. De venir alguien al equipo tiene que ser para aportar y para apretar a los demás pero nuestros condicionantes son muy complicados».
Paco García mostraba su preocupación por la improvisación de su rival de hoy. «Es un equipo que tiene picos y eso me preocupa. Necesitamos que aparezca la defensa que hemos perdido en los últimos partidos».