«Cada día me siento más ‘guerrera’»
Amaia González Garibay debuta hoy con España en el Mundial de Alemania

Amaia González de Garibay.-V. G. GARIBAY
Amaia González de Garibay ya no tiene sólo una piel prestada para vestirse de ‘guerrera’; ya le corre por las venas la sangre de las elegidas que representan a la selección española de balonmano. Ya es una guerrera de pleno derecho. El cambio de generación ha abierto una grieta por la que la vallisoletana ha metido un sofá para instalarse en la lista de jugadoras que Carlos Viver ha citado para disputar el Mundial de Alemania que arrancó ayer y en el que España debuta hoy (20.30 horas) ante Angola.
«Cada día me siento un poco más guerrera», reconoce la extremo de Zuazo. Atrás quedan esas dudas de pensar si estar en el combinado nacional era un sueño o un regalo de la realidad. Sin embargo (y a pesar de ese sentimiento), Amaia no quiere confiarse: «No estoy en situación de relajarme porque cualquiera puede entrar o salir. Ha salido de la selección gente que parecía fija y eso hace ponerte las pilas», reconoce.
Garibay pone, junto a Jennifer Gutiérrez, el nombre al extremo izquierdo de una selección española reconstruida. Las Guerreras 2.0 tienen en tierras teutonas un banco de pruebas inmejorable: «Hay sangre fresca e ilusión, que creo que fue lo que faltó el año pasado. Creo que no se puede renunciar a nada, pero hay que tener paciencia con esta selección. Nos tenemos que conocer. Ha habido un cambio necesario con el ciclo olímpico y creo que lo podemos hacer bien», analiza.
La pucelana afronta su segunda gran cita (tras el Europeo del 2017) con la misma ilusión de su primera convocatoria con España: «Lo he cogido con muchísimas ganas, aunque tus compañeras estén descansando y tú entrenando -bromea-. Amaia, que analiza su nuevo rol en la selección: «Tengo más tranquilidad por saber que puedo tener más responsabilidad que el año pasado».
Alemania servirá un oasis en la nueva vida de Amaia González de Garibay. La moneda, en lo deportivo, ha salido cruz por el momento en su primera experiencia lejos de Valladolid. Zuazo no está mostrando el nivel esperado, como reconoce la extremo: «No estamos cosechando los resultados que esperaba», lamenta. Sin embargo, la adversidad resultadista la está permitiendo ganar fortaleza mental en su aventura, donde estima que sigue creciendo como jugadora.
En Barakaldo, Amaia reparte el peso entre más hombros de los que lo hacía en Valladolid. «El año pasado ya no sentía tanto esa carga. Si tenía una semana mala se me perdonaba porque me conocían. Aquí tienes una semana mala y tienes que meter gol igual y eso te espabila. Sé que tengo que tirar del carro y lo hago con 4 ó 5 jugadoras más. Me ha venido bien cargar con esa responsabilidad desde pequeñita», entiende.
Paradójicamente, el ascenso de rango de Amaia no se ha correspondido con lo visto en la tabla, donde ve a su equipo de toda la vida por encima. «La verdad es que ver al Aula ganando, por ejemplo, a Bera Bera me alegra el día cuando he tenido una mala semana», admite.