BALONMANO
Adiós a una era
El Aula cierra la Liga en casa con un triunfo ante el poderoso Rocasa / Amaia, Arderius, Celia, Vergara y Ruth se despiden de su afición entre aplausos y lágrimas

Nekane se dispone a tirar ante la férrea defensa de Mbengue (15) y Tejeda.-PABLO REQUEJO (PHOTOGENIC)
El Aula Valladolid cerró algo más que la temporada en Huerta del Rey. El bravo equipo brotado en Las Flores ha puesto fin a una era. Una época en la que creció desde la humildad de barrio hasta la élite del balonmano español, rozando la competición continental. Ayer fue el día de la despedida ante su público de Silvia Arderius, la máxima goleadora de la Liga, y Amaia González de Garibay, forjada desde niña en el club que ahora abandona. Dos vigas maestras de este proyecto apasionante. Dos jugadoras a las que el Aula, hay que decirlo, ya se les quedaba pequeño.
Pero hubo más pañuelos. También se despidieron Ana Vergara, Celia López y Ruth Prieto, que han puesto también su caligrafía a las páginas más bellas de la historia del club vallisoletano. La temporada 17-18 se abre una etapa en la que se debe asumir desde el primer día que el listón no puede estar a la altura de las medallas. Cuanto antes se asimile, mejor.
El adiós no fue tristón y lacrimógeno. Fue como el juego del Aula: divertido, eléctrico, colectivo. Del que merece la pena pagar una entrada. No fue un partido de conceptos, libro ni esquemas, porque nada había en juego en lo clasificatorio. Por eso las defensas se relajaron hasta límites no asumibles durante el resto de la Liga. Las pérdidas de balón también se enseñorearon del parqué. Pero hubo emoción, bonitos goles y ese juego de conjunto que hace del Aula un rival tan difícil de batir.
El Rocasa no era ningún chollo. Tercer clasificado, es campeón de Copa tras ganar al Bera Bera, al que ha vuelto a derrotar en Liga, apartándole de su quinto título consecutivo. Desde el minuto 3 las canarias estuvieron a remolque. Lulu Guerra no fue un muro. Fue el telón de acero. Su catálogo de paradas fue digno de estudio, y los 32 goles no deben despistar, ya que fue un partido de muy poco trabajo defensivo general.
El Aula se sobrepuso al 1-2 inicial y antes del primer cuarto del partido ya mandaba por 10-5. El triunfo parecía encarrilado ante un Rocasa lento en las transiciones al que Amaia hizo un roto, con 5 goles en 12 minutos. Los demás tantos estuvieron muy repartidos y Arderius era letal en los siete metros. Tejeda, Mbengue y Lusson sostenían al Rocasa, que lo intentó en la segunda parte. Se acercó a dos goles (21-19, 24-22, 28-26) pero el arreón final de un Aula más fresco pese a las rigurosas exclusiones le dio un triunfo merecido, conCelia a los mandos. Después, despedidas y emoción. La Liga acaba el sábado con visita al Zuazo. Se va una temporada. Se va una era.
Maniega: «Parece que nos están buscando»
Israel Maniega, segundo entrenador, volvió a ocupar el banquillo vallisoletano ante la confirmación desde el Comité de la sanción de seis meses para Miguel Ángel Peñas. De ahí que quisiera mandarle un mensaje de apoyo a su colega. «Parece que Miguel (Peñas) ha matado a alguien. Es una sanción exagerada, pero la vamos a recurrir porque él no se merece esto». Además volvió a acabar muy descontento con la actuación de los colegiados que en una parte del encuentro llegó a excluir hasta a tres jugadoras al mismo tiempo. «Ya no sé qué pensar parece que desde los árbitros no están buscando. A mí me sacan amarilla por hacer el gesto de agarrar la camiseta. Lo de Miguel nos está pasando factura».
Si la sanción sigue firme, Maniega tendrá que estar al frente del equipo hasta enero del próximo año, algo a lo que no tiene miedo. «Preparado estoy, pero está claro que esta situación no es cómoda para nadie, y la primera para Peñas que lo está pasando muy mal», recordó.
Aula perderá cinco piezas importantes de cara al año que viene, algo que para el segundo entrenador se veía venir. «Tenía que pasar, todas ellas están a un nivel muy alto y nosotros no podemos competir económicamente con ningún equipo. Es la realidad». Por último quiso valorar el esfuerzo de toda la plantilla en el día de ayer, (incluso las que no jugaron». «Lo de estas chicas es increíble, no sé dónde tienen el techo». J.I.F.