RUGBY
¿Por qué recurre el VRAC?
Quiero en estas breves líneas explicar por qué estoy de acuerdo con el recurso que el VRAC ha presentado por lo que considera una alineación indebida de un jugador de El Salvador y las razones que entiendo le han llevado a ello. Un hecho indiscutible que es que a Graff le han mostrado tres tarjetas amarillas y debe cumplir un partido de sanción. Otro, que el Comité de Competición por no se sabe por qué motivos no adopta una decisión.
Esa negligencia es aprovechada por El Salvador para alinear a un jugador clave para ganar un partido en el que está en juego ni más ni menos que el primer puesto de la liga regular, que tiene como premio disputar, si vence en semifinales, una hipotética final de la Liga como local, con un beneficio económico y deportivo de enorme trascendencia.
El olvido federativo ha creado un grave perjuicio a otros clubes, entre ellos el VRAC, y adultera el final de la competición ya que posibilita que participe de forma decisiva contra Alcobendas uno de los jugadores claves del 15 chamizo.
¿Qué habría ocurrido si el contrario el pasado domingo el rival hubiese sido Ciencias de Sevilla, que no se jugaba nada por ya estar descendido? En mi opinión El Salvador hubiera avisado al órgano correspondiente para que Graff fuera sancionado y poder pasar ronda limpio de tarjetas. Pero es demasiado lo que había en juego.
El punto siguiente son los agraviados. El Chami decide utilizar este paréntesis sancionador considerando que todo está en orden cuando realmente no es así. El VRAC no cuestiona que el título lo haya ganado su eterno rival, lo que hace es recurrir contra la FER por un grave perjuicio y la única forma es pidiendo explicaciones por el hecho de la alineación. Si no ¿qué se puede exigir a la FER si no cuestionas el hecho en sí?
Esta situación no es admisible, mucho menos en un momento en el que el rugby está buscando un hueco en el complicado espacio deportivo de nuestro país. Si se mira para otro lado corremos el riesgo de que hechos como este no sean ni explicados, ni corregidos, ni compensados. Si hay error compensar a los perjudicados y modificar las normas necesarias para que la legalidad y la ética tengan el mismo significado. Esperemos acontecimientos.