El Valladolid no hace regalos a los árbitros
Antes de la llegada de Carlos Suárez a Zorrilla una bodega obsequiaba a los colegiados, a través del club, con botellas de vino
El Real Valladolid está a salvo de la polémica suscitada en el fútbol español a raíz de las declaraciones efectuadas este pasado domingo por el presidente del Villarreal tras finalizar el partido contra el Real Madrid. Fernando Roig manifestó que los árbitros habían salido del estadio de La Cerámica con bolsas del club madridista. No concretó nada más pero dejó entrever que habían recibido algún obsequio y añadió que ese detalle no le había gustado al entrenador local. El Madrid había remontado tras ir perdiendo 2-0 y la polémica ya estaba servida.
En Zorrilla no habrá debate alguno porque el Valladolid no está en el punto de mira ni de otros clubes ni del Comité Técnico de Árbitros por este motivo. Carlos Suárez cumplirá en mayo 16 años al frente del Valladolid, primero como presidente y más tarde también como propietario y en su larga etapa el club no ha hecho ni hace en la actualidad regalo alguno a los árbitros y asistentes designados para dirigir los partidos, ni en Primera ni en Segunda, como indicaron ayer a este diario desde las oficinas de Zorrilla.
Antes de que Suárez entrase a formar parte de la estructura del club, una bodega vallisoletana mostró interés por tener un detalle con los árbitros y jueces de línea que dirigían los partidos del Valladolid. Los propietarios hablaron con la directiva y a través del propio club obsequiaban con estuches de botellas de vino a los colegiados y a sus asistentes.