Diario de Valladolid

BALONMANO

Escopetas de feria

El BMAula deja sin valor el triunfo logrado la pasada semana en Canarias ante el poderoso Rocasa y vuelve a caer en casa ante el Zuazo víctima de su falta de puntería

Amaia González de Garibay ‘vuela’ desde el extremo en un lanzamiento ante la portera Castellanos.-PABLO REQUEJO

Amaia González de Garibay ‘vuela’ desde el extremo en un lanzamiento ante la portera Castellanos.-PABLO REQUEJO

Publicado por
Guillermo Velasco
Valladolid

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El BMAula no supo sacar provecho a su espectacular victoria la pasada semana en la cancha del todopoderoso Rocasa. La visita del Zuazo a Huerta del Rey suponía una oportunidad única para enmendar errores y corregir el camino de una forma definitiva tras el triunfo en Canarias.Pero el BMAula volvió a estrellarse en casa víctima de sus errores y de su pésima puntería. Y es que las vallisoletanas, ante el desespero de su entrenador Miguel Ángel Peñas, desperdició hasta 21 lanzamientos, convirtiendo a la portera del Zuazo en protagonista con 14 paradas.

Fue un naufragio en toda regla. El conjunto local supo aguantar como pudo la embestida ofensiva de un Zuazo con un poder de lanzamiento temeroso por mediación de Gil y Espinosa.Los 28 goles encajados entraban dentro de lo previsto según reconocía Miguel Ángel Peñas al término del encuentro. El problema vino de medio campo hacia arriba donde la precipitación, el exceso de ansiedad y en momentos la velocidad descontrolada a la que se ve sometido en las situaciones de contragol (saque de centro rápido tras encajar gol) le llevaron a estrellarse ante la portería bien guardada por Castellanos.

Fue un querer y no poder. Porque su más que aceptable rendimiento defensivo ante un rival sobre el tapete superior no tuvo correspondencia en ataque con errores que no hicieron sino añadir más leña al fuego y aumentar el estado de ansiedad al ver que los minutos pasaban y la desventaja, al alcance de la mano, no menguaba.

El BMAula, como ocurriera en su último día en Huerta del Rey ante Porriño, no encontró la fórmula para encontrar un ataque fluido. Prueba de ello es que fue condenado por su rival a jugar de izquierda a derecha y no al revés como hubiera deseado y no fue capaz tampoco de sacar provecho a las situaciones de superioridad numérica. Solo en una de las cinco que dispuso no perdió el parcial de dos minutos.

La recuperada O’Mullony y una intermitente Silvia Arderius se convirtieron en un islote en ataque con la internacional Amaia como mera espectadora a la que le llegaron muy pocos balones.

Con 22-27 en el marcador el último aliento a la desesperada de las vallisoletanas con una defensa mixta a la central del Zuazo Noales, ejerció de espoleta de reacción (25-27 a dos minutos para el final) aunque no de forma completa. Arderius erró en su último lanzamiento y Zuazo puso la puntilla desde el pivote (25-28).

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