BALONMANO
La pizarra generacional
La visión de los entrenadores jóvenes se auna con la de los clásicos en la segunda jornada del Clínic Solidario

-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Delante de una pizarra se han hecho grandes los maestros. Los alumnos de matrícula que fueron algún día han dado un paso adelante y se han convertido en catedráticos del balonmano que han tenido en el colegio San Agustín su aula magna, con motivo del II Clínico Solidario de entrenadores.
Después de volver al pasado en la primera jornada, ayer fue el turno del futuro. Técnicos JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados) como Álvaro Senovilla, Nacho González o Dani Gordo se sumaron a instituciones como Ignacio Monroy y Carlos Colmenero para compartir su visión del balonmano.
La mañana la inauguraron Álvaro Senovilla e Ignacio Monroy. Ambos brindaron su visión sobre los últimos cambios que han afectado al reglamento. El entrenador del Villa de Aranda advirtió que «esos cambios tienen repercusión dentro del mundo del balonmano y hay que estar atentos a ellos», como asegura Senovilla, que extiende esa recepción de la nueva normativa al ámbito del entrenador, el jugador, el entorno (prensa y afición) y el arbitraje.
Monroy, por su lado, sirvió la visión arbitral del reglamento, subrayando el ejemplo práctico de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro y de los tres primeros meses de competición. «El error arbitral tiene ahora una repercusión importante y tienen que estar mucho más atentos a este tipo de situaciones», sentencia el árbitro, que explica cómo se ha tenido que ir moldeando al estamento arbitral para evitar errores a la hora de interpretar el reglamento.
El telón de la mañana se bajó en el San Agustín con el balón en juego. El entrenador del Kyndil de las Islas Feroe, DaniGordo, quiso (acompañado de Christoffur Nielsen) importar un pedazo de la filosofía de juego nórdica, al tiempo que explicaba cómo quiere exportar el balonmano español a tierras escandinavas. «Se trata de intentar formar a los entrenadores españoles en una cultura completamente novedosa para nosotros. Es un balonmano muy técnico y les gusta mucho el trabajo físico, son muy disciplinados», reconoce Dani Gordo.
La tarde la inauguró Nacho González, que expuso como secreto del éxito la planificación del trabajo físico, un campo en el que, elequipo que entrena, «más está innovando y más está mejorando. En el AtléticoValladolid somos uno de los clubes pioneros en la cuantificación del trabajo físico de los jugadores», ensalzaba el entrenador.
El telón del Clínic lo bajó uno de los veteranos de los banquillos: Luis Colmenero. El que fuera entrenador de la selección nacional femenina, lució canas en el San Agustín, donde expuso las diferencias generacionales en los entrenadores. «Los que tenemos algunos años nos basamos en los países del Este, donde todo se decía gritando. El entrenador que se ha enclavado en lo antiguo no ha evolucionado»