CAZA
Perdices bravas para los bravos cazadores en el coto de Cuenca

El vencedor, flanqueado por Tragacete y Torné.-LEONARDO DE LA FUENTE
La Real Federación Española de Caza debería tomar nota del campeonato que ayer se disputó en el coto vallisoletano de Cuenca de Campos, una competición disputada con perdiz roja brava, autóctona y salvaje que exigió el máximo a algunos de los mejores cazadores de país, en definitiva, un campeonato para quitarse el sombrero. Últimamente, la Real Federación Española de Caza viene realizando competiciones en cotos, bien de su propiedad, pero sin caza, o bien reforzando estos acotados con perdiz de repoblación, una perdiz que no gusta a los competidores nacionales, una perdiz blanda, pánfila en la mayoría de ocasiones, y que en nada se parece a las que ayer se abatieron en tierra de campos vallisoletanos. Decididamente, hay que poner interés, hay que invertir y recuperar cuanto antes la competición pura y dura que reclaman los competidores. Ayer se demostró en Cuenca de Campos que no es tan difícil. Simplemente hay que querer y dejarse de milongas que nada favorecen a la competición y que dice muy poco a favor de quienes organizan estos eventos en los que se les quiere hacer comulgar a los finalistas y a la afición con ruedas de molino y a eso, el cazador deportivo ya no está dispuesto a soportarlo y ayer lo demostró en Cuenca de Campos.