CAZA - TEMPORADA 2016
Jornada de postín
Cazadores de primer nivel y perdices excepcionales dan realce en Cuenca de Campos al I Open de Caza Maestro Tragacete / El triunfo correspondió al almeriense Antonio Garrido.
Momento del disparo de salida efectuado por el juez de Ismael Tragacete.-LEONARDO DE LA FUENTE
El cazador almeriense Antonio Garrido se proclamó vencedor del I Open de caza Maestro Ismael Tragacete que se disputó ayer en el coto de caza vallisoletano de Cuenca de Campos. El campeonato se saldó con un sobresaliente en todos sus aspectos, tanto en el organizativo, con un Mikel Torné, alma mater del evento, inconmensurable y volcado y pendiente de todos los detalles, como por parte de la mayoría de los 31 cazadores participantes, que consiguieron abatir 43 perdices, 20 conejos, una codorniz y un zorro, todo un éxito, en cuanto a capturas se refiere, que ni los más escépticos pensaban que se podrían abatir en un acotado extremadamente duro, con perdices auténticamente bravas y en pleno mes de diciembre.
La prueba arrancó a las 8:20 de la mañana y con los cazadores dispuestos para bregar tras una perdices que en ningún momento lo pusieron fácil. Ismael Tragacete, seis veces campeón de España de caza menor con perro y vencedor de la Copa del Mundo de la modalidad, era el auténtico protagonista de este Open que contó con la participación de auténticos atletas de la escopeta, pues la totalidad de los finalistas han participado este año en pruebas provinciales y autonómicas en las 15 comunidades españolas representadas en la prueba.
El hexacampeón nacional ofrecía, ante su jovencísimo nieto Jorge, su escopeta al joven juez que le correspondió por sorteo, un bravo juez de campo de tan solo 17 años, para que hiciera el disparo de salida en las mismas inmediaciones del pueblo de Cuenca de Campos.
Tras el disparo de salida la totalidad de los competidores se dispersaban por este extenso y llanísimo coto en busca de las perdices que, bajo ningún concepto, se lo pusieron fácil a los cazadores, que tuvieron 6 horas por delante para lograr abatir, con únicamente 20 disparos por cazador, el mayor número de patirrojas, siendo el cupo establecido por la organización el de 5 perdices por cazador, una cifra que sólo alcanzó Antonio Garrido. El segundo fue Fernando del Campo, actual subcampeón de España y campeón nacional en 2014, además de vencedor la pasada semana en Castillejo de Robledo de la semifinal del grupo Norte, quien se presentaba en el control con tres perdices y tres conejos y lamentándose de su mala suerte, ya que no le daba reparo manifestar que tuvo el Open en sus manos pero que no lo logró por haber tirado muy mal y haber fallado dos perdices. El tercer clasificado fue el cazador del País Vasco, Julen Unzalu, que presentó 4 perdices al cinto.
Los finalistas regionales rayaron a una gran altura y así, el burgalés Ricardo Ramos Rilova acabó en la quinta plaza, con tres perdices y un conejo, mientras que el toresano Fernando Marbán acababa en la sexta plaza con tres patirrojas y un conejo en su morral, la misma caza que el burgalés pero llegando al control unos minutos más tarde. Peor suerte tuvo el palentino Eduardo Rubio, que no logró abatir ninguna perdiz en una jornada en la que, a pesar de tenerlas bastante cerca, como pudo presenciar EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN, no logró ponerlas a tiro.
Una de las anécdotas del día la protagonizó Ismael Tragacete, que abatió una perdiz terracampina. Tragacete declaró haber andado y corrido a sus casi 73 años de edad no menos de 30 kilómetros y que incluso pudo haber abatido otra perdiz a mayores, a la que no disparó, porque llevaba la escopeta descargada después de que durante la competición un equipo de televisión le había realizado una entrevista, y al acabar su alocución ante las cámaras se le olvidó cargar la escopeta de nuevo para poder seguir cazando.
El organizador, Mikel Torné, dio las gracias a todos los participantes. «Por su esfuerzo, por el interés y por demostrar a quien así quiera verlo que los cazadores deportivos queremos perdices bravas, perdices duras de las que te hacen sudar pero de las que te reconfortan cuando se las abate en buena lid».
Antes de la entrega de premios, que tuvo lugar en la bodega La Tata, Sagrario Fernández, la mujer de Ismael Tragacete, agradeció a todos los participantes su asistencia a esta prueba por haber acompañado a su marido y a la familia.