BALONMANO
Amaia, en una nube
Tras superar el estrés antes de su convocatoria para el Europeo, la extremo vallisoletana del BMAula saca su mejor sonrisa antes de viajar a Suecia con las ‘guerreras’

Amaia prepara el lanzamiento durante un choque ante Alemania.-VGGARIBAY
Como una niña con zapatos nuevos. Amaia González de Garibay está en una nube. Su sonrisa la delata. Su confirmación por parte del seleccionador Jorge Dueñas para integrar la lista definitiva de las ‘Guerreras’ de cara al Europeo de Suecia, pone a la vallisoletana en un pedestal. Atrás en el recuerdo quedan las internacionalidades de históricas como Paloma Arranz, Blanca Martín Calero y Cuca García. Amaia González de Garibay toma el relevo vallisoletano en la selección después de una larga época de sequía.
La extremo vallisoletana se mostraba ayer eufórica con ganas de vivir su primera gran cita internacional. «El viernes volamos a Suecia a primera hora. Estoy con muchas ganas y con una sonrisa. Estoy muy, muy contenta, disfrutándolo mucho y trabajando para ver si sale un buen Europeo».
La jugadora del BMAula evaluaba las opciones de España en Suecia. «Creo que estamos bastante bien. Aunque cada partido es un mundo somos conscientes de que si hacemos cada una nuestro trabajo sacaremos algo positivo en este Europeo. El objetivo es pasar a la siguiente fase con seis puntos porque luego casi con ganar un partido estas ya en semifinales luchando por las medallas».
La ‘guerrera’ de nuevo cuño evaluó su participación en el Torneo de España celebrado el pasado fin de semana en Elda donde marcó dos goles en la victoria sobre Polonia y convenció al seleccionador para entrar en la lista definitiva para el Europeo. «Ha sido una semana muy estresante porque tuvimos que hacer frente a muchos compromisos de patrocinio. Jamás pensé que podía firmar tantos autógrafos. La gente se ha volcado muchísimo con nosotras. El pabellón de Elda se llenó cada partido y con la carga de trabajo y los compromisos publicitarios tuve que gestionar el estrés. Poco a poco he ido cogiendo confianza. En los dos primeros partidos fueron tests menos reales porque los rivales no eran de gran exigencia.
La extremo vallisoletana reconocía ayer que tuvo que autoconvencerse mucho para aislarse de la presión que generaba jugarse todo, el estar o no estar, a una sola carta. «Han sido muchos nervios pero poco a poco he logrado ser yo misma y hacer aquí las cosas que suelo hacer en mi club. La presión y el miedo a fallar me hizo autoconvencerme. Ha sido un torneo bastante duro y he podido jugar muchos minutos. Estoy contenta de poder sumar».