REAL VALLADOLID
22 meses sin remontar
o gana un partido tras comenzar perdiendo desde el 1-5 al Mallorca del 25 de enero de 2015 / Esta temporada Huesca y Levante han dado la vuelta al marcador ante los pucelanos

Óscar, Valiente, Mojica (de espaldas) y Rueda festejan uno de los cinco goles en Mallorca de la temporada 14-15.-JOAN LLEDÓ
Cuando el Real Valladolid recibe el primer gol del partido, el aficionado blanquivioleta se echa a temblar. Una mezcla de tristeza y resignación se apodera de él. Y con toda la razón. Saben que la posibilidad de que su equipo gane es mínima. ¿Cuántas veces le han visto dar la vuelta al marcador?
La respuesta duele tanto como el último gol de Soria. O más, porque al bucle no se le ve un final. Hace 22 meses, casi dos años, que el conjunto blanquivioleta no gana un partido de Liga que comienza perdiendo. Como mucho es capaz de empatar. No es una estadística. Es un puñetazo en plena línea de flotación de la ilusión.
Por eso el sábado, cuando el Numancia se adelantó, la posibilidad de que los tres puntos del derbi viajasen al Pisuerga iban contra la casuística. Igual que en Elche. O que en los partidos de Zorrilla cuando es el visitante el primero en mojar. Porque el factor campo no influye en esta lacra. Ni siquiera como local el conjunto pucelano es capaz de subvertir un marcador negativo.
La última vez que lo consiguió fue el 25 de enero de 2015, en Palma. El Mallorca se adelantó en el minuto 3, con un gol obra de Marco Asensio, ahora en el Real Madrid. La metralleta pucelana no tardó en aparecer. Fue el partido del triplete de Jonathan Pereira, ese jugador que comenzó su etapa albivioleta como Marc Márquez y la acabó en triciclo. El gallego marcó en los minutos 17, 22 y 48. Entre medias llegó el gol de Mojica (27) y el ya oficiosamente retirado Óscar González coronó el 1-5 final en el minuto 61.
Era la jornada 22 de Liga. Rubi entrenaba al equipo. En las restantes nunca fue capaz de dar la vuelta a la tortilla. Ni siquiera en la promoción, cuando el Las Palmas de... Paco Herrera se adelantó en el partido de ida en Zorrilla por medio de Araujo en el minuto 8. Hernán Pérez empató en el 22 pero no hubo más goles.
El 0-0 en Canarias apeó al Real Valladolid de su sueño de volver la élite por la vía de la repesca. Lo hizo el cuadro grancanario, pese que el Zaragoza convirtió en la ida de la ronda final un 0-1 en un 3-1.
Rubi también supo dar la vuelta al marcador durante esa temporada 14-15 en Albacete. El 1-0 manchego se convirtió en 1-4 gracias a Óscar, Mojica y el doblete de Bergdich. Dos goles finales de los locales casi estropean la remontada, pero el choque finalizó 3-4.
Resulta curioso que ninguno de los cuatro entrenadores que han sucedido al catalán haya sido capaz de firmar con sus equipos una remontada. La pasada temporada 15-16 no hubo ni una. Garitano, Portugal y Alberto fueron incapaces de desviar el sesgo de los encuentros que nacieron de nalgas. Y fueron muchos.
Al menos aquella escuadra consiguió que tampoco le remontasen... hasta el 1-3 final frente al Mallorca, en algo más que un partido y con maletines sobrevolando Zorrilla en todas las direcciones, hasta en las más lúgubres. El gol inicial de Villar fue neutralizado por Brandon (2) y Pereira.
Esta temporada Paco Herrera no ha logrado que su escuadra se salga del carril trazado por sus tres antecesores en este apartado. El actual Real Valladolid es el equipo con más partidos perdidos (7) de la Segunda División. En ninguno de ellos fue capaz de cambiar el signo final.
Al contrario, el actual míster ya ha sufrido dos remontadas. Más que en toda la indigna temporada pasada. El Huesca convirtió un 1-0 en 1-2 en la jornada 7. En la siguiente, el Levante trocó un 0-1 en un 3-1, para finalizar 3-2.
Este Real Valladolid es diferente tanto en plantilla y cuerpo técnico como en juego, actitud y compañerismo. Pero hay cosas que no cambian. El problema es que son vitales para aspirar al menos a esa promoción que esta fijada como meta.
Mientras tanto, a temblar de miedo cuando el primer equipo en recibir gol sea el Pucela.