Diario de Valladolid

BALONMANO - LIGA ASOBAL

¿Quién dijo miedo?

Un osado y valiente Recoletas BMAtlético logra mantenerse en pie ante el vendaval ofensivo del todopoderoso FCBarcelona, imbatido desde 2013 / Los vallisoletanos nunca arrojaron la toalla

El vallisoletano Roberto Pérez es agarrado y frenado por los azulgranas Sorhaindo y Valero Rivera Jr.-PHOTO-DEPORTE

El vallisoletano Roberto Pérez es agarrado y frenado por los azulgranas Sorhaindo y Valero Rivera Jr.-PHOTO-DEPORTE

Publicado por
Guillermo Velasco
Valladolid

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Cierto es que el derecho a soñar no te lo puede quitar nadie. Y salir airoso del coliseo azulgrana donde pocos, muy pocos, han logrado hincar el diente en la última década (y aquí se añaden a los equipos europeos) suponía un sueño utópico para un conjunto de gladiadores, que nunca, pese a las diferencias abismales de todo, presupuesto, arsenal y fondo de armario, quiso salir del mítico Palau Blaugrana por su propio pié. Ganar como lo hizo una única vez a lo largo de su historia el también osado BMValladolid de Juan Carlos Pastor en diciembre de 2001 (Pisonero, Malumbres, Chema, Davis, Paco López, Montes, Raúl, Garabaya, Chuchi, Rocas, Cortes y Sierra), eran palabras mayores. Entre otras cosas porque aquel BMValladolid no era un recién ascendido como ayer lo fue su valiente heredero. Entre otras cosas porque aquel Barça de los Nagy, Xepkin, Masip y compañía era un grandísimo equipo pero no contaba con la etiqueta de invencible (al menos en España) como lo es el actual FCBarcelona, invicto 97 partidos (se dice pronto sabiendo que en una Liga se juegan 30) después.

Pero el gigante, el equipo que masacró sin piedad por 19 goles (34-15) a su último visitante, curiosamente próximo rival de los vallisoletanos en Liga), tuvo que sudar y se vio incluso obligado a solicitar dos tiempos muertos a lo largo del encuentro. Y todo porque los ‘gladiadores’ ayer vestidos de negro, llegaron al Palau, para ganar, sí para ganar. Sin ningún miedo su puesta en escena sobre el Palau fue un adelanto de su heroica batalla. Diez minutos de tú a tú antes de ceder el testigo a su poderoso adversario, con un fondo de armario inimaginable, que solo tuvo que esperar un error para marcar el camino del triunfo. Porque un mal pase, un mal lanzamiento o una mala lectura significaba la condena. De ahí que en un abrir y cerrar de ojos el esperanzador 8-7 se convirtió en 12-7 que provocó el primer tiempo muerto de Nacho González.

Sin embargo lo más reconfortante para el Recoletas Atlético en su estreno en el Olimpo del Palau Blaugrana es que pese a que su adversario metió la directa gracias a los latigazos de N’Guesam, la conexión con su ‘gigante’ polaco Syprzak y con los mortíferos contragolpes de Saubich, optó por no hincar la rodilla. Todo lo contrario. Pese a su más que evidente cojera en los lanzamientos de nueve metros (3 de 15) ante el muro azulgrana, tiro de corazón y velocidad para mantenerse al menos con vida evitando ser un juguete en manos de su rival. Al descanso el 22-14 hacía pensar en ese destino cruel que han sufrido mil y un equipos en una Liga Asobal sujeta a la dictadura azulgrana.

Pero el Recoletas Atlético está hecho de otra pasta. Lejos de acobardarse dio rienda a su imaginación con la intención de que todos pudieran poner una pica en el Palau. Rotación de banquillo al más puro estilo azulgrana para seguir en pie. César Pérez cogió el relevo en la portería, Diego Camino sacó su escuadra y cartabón mirando al pivote, Víctor Rodríguez se soltó en ataque y Turrado volvió a ser un referente en defensa ante las torres kilométricas de un FCBarcelona que aunque no vio peligrar la victoria si vio como encajaba 35 goles... de un recién ascendido aunque con galones de Asobal.

41-35 y prueba latente de que este Recoletas Atlético pueda dar de qué hablar en su estreno en la categoría si es capaz de domar su ansiedad y controlar sus momentos de pérdida de cabeza.

Nacho González: «Al final es el Barça»

En fondo de su cabeza, posiblemente muy en el fondo estaba su deseo de poder arrebatar un punto al todopoderoso FCBarcelona. Pero la realidad es otra cosa. Nacho González se mostró satisfecho de la imagen ofrecida. «Peleamos y les buscamos las vueltas en muchas acciones. Pero... al final es el Barça. Hemos competido y logrado que no pudieran pasar el rodillo como han hecho en el Palau con muchos, muchos equipos. Lo que más me ha gustado ha sido la capacidad de poder generar ocasiones de gol. Aunque el Barça siempre ha controlado a partir del minuto 15 ha tenido que trabajar».

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