FÚTBOL - REAL VALLADOLID
Míchel no se arruga
Considera que el Valladolid está jugando bien y achaca a la mala suerte la derrota frente al UCAM /«Lo importante es tener ocasiones, al equipo no se le puede reprochar nada»
Míchel se lleva el balón ante la presencia de Góngora en el partido frente al UCAM Murcia.-J.M.LOSTAU
La visita a Lugo sólo tres días después de perder ante el UCAM Murcia alivia en cierto modo la sensación de rabia e impotencia con la que los jugadores del Valladolid abandonaron el sábado el estadio Zorrilla. Después de sufrir un tropiezo, cualquier futbolista quiere volver a pisar un estadio cuanto antes para resarcirse de esa derrota. Ese afán de mejora y superación quedó patente ayer en el entrenamiento que la plantilla blanquivioleta realizó en los Anexos. Hay hambre de triunfo y los hombres de Paco Herrera afrontan el partido de mañana en Lugo con más ambición si cabe tras perder frente al UCAM Murcia.
Míchel considera que este tropiezo, sumado a la derrota ante el Tenerife en la jornada anterior, refuerza el estado anímico de los jugadores. «Terminamos el partido fastidiados porque no merecimos perder, pero esto nos hará más fuertes. Estamos haciendo buenos partidos pero no tenemos suerte. El fútbol te da en este caso una oportunidad tres días después de esta derrota. Hay que tratar de aprovechar esta oportunidad y rematarlo el próximo sábado aquí».
Los dos últimos goles encajados por Becerra han sido en sendas acciones a balón parado pero Míchel no concede mayor importancia a este dato. «Es cuestión de trabajarlo, ver los errores que tenemos y no cometerlos otra vez. Lo hemos hablado en la charla con el míster, es algo que debemos solucionar en los entrenamientos».
Al Valladolid se le juntaron todos los despropósitos ante el UCAM Murcia. Desaprovechó varias ocasiones claras para marcar y vio como a su rival le bastaba con una para llevarse los tres puntos. «Podíamos habernos ido al descanso con 2-0. Lo importante es tener ocasiones, al equipo no se le puede reprochar nada. Hay que seguir trabajando y no venirnos abajo».
Míchel se ha ganado a pulso la titularidad. En el momento que alcanzó un acuerdo con el Valladolid llevaba varios meses sin jugar y había estado entrenando por su cuenta pero no ha tardado en ganarse el puesto. «Estoy muy contento con mis compañeros y con el cuerpo técnico, en el vestuario se han portado muy bien conmigo. El trabajo está haciendo efecto, ahora mismo me encuentro casi al 100%».
A diferencia de lo ocurrido la pasada temporada, el vestuario de Zorrilla es una piña, como indica Míchel. «Hay buenos chavales, el grupo es muy bueno y eso refuerza al equipo. Estamos todos a una, todos somos culpables cuando se producen las derrotas y tenemos que salir de esto unidos».