BALONMANO. EL ATLÉTICO VALLADOLID CELEBRA EL ASCENSO
Fiesta y economía de guerra
El presidente del Atlético, Mario Arranz, asegura que el éxito no cambiará la filosofía del club / Lleva un mes negociando con empresas en busca de nuevos apoyos y mañana se reunirá con el presidente de la Liga Asobal

Los jugadores del Atlético Valladolid celebran el ascenso a la Asobal en la Plaza de Portugalete ante la presencia de sus seguidores.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
El domingo para la celebración, el lunes recepciones y el martes inicio del proyecto en Asobal. El presidente del Atlético Valladolid, Mario Arranz, es un hombre metódico que no deja nada a la improvisación. El club ha dado un salto portentoso y lo fundamental es mantener los pies en el suelo, tomar nota de los aciertos y comenzar a planificar la próxima temporada.
La fiesta del ascenso comenzó el sábado en el pabellón Artaleku de Irún, continuó en la madrugada del domingo en Valladolid con el recibimiento a la plantilla por un centenar de aficionados y prosiguió ayer, por la mañana en la Plaza de Portugalete y por la tarde en Estación Gourmet. A pesar del desgaste por el partido, las horas de viaje y el poco tiempo de recuperación, los jugadores se entregaron una vez más a su fiel hinchada.
Mario Arranz no pudo viajar el sábado hasta Irún y celebró el ascenso con técnicos y jugadores en la Plaza de Portugalete. Después de fundirse en abrazos con los campeones, el presidente señaló que es momento de celebrar la gesta y a partir de mañana comenzar el plan para la campaña 2016-2017. «Tenemos que estar con la gente y con la ciudad para celebrar este ascenso. Valladolid no se merecía otro sitio que no sea la Asobal. Las dos temporadas que hemos pasado en División de Plata han sido una anécdota y el balonmano de Valladolid vuelve a estar donde debe».
Arranz señaló que la filosofía del club será la misma que hasta ahora. La economía de guerra impide que haya premio económico para técnicos y jugadores. Ahora hay que seguir llamando a las puertas de las empresas en busca de nuevos patrocinadores para afrontar los gastos que genera competir en Asobal. «Lo tenemos todo preparado. Mañana (por hoy) tendremos recepciones y el martes me reuniré con el presidente de Asobal. Es una categoría con más exigencias a todos los niveles y el salto que hemos dado tiene estas cosas».
El Atlético seguirá siendo un club modesto, aunque el cambio de división requiere subir el presupuesto. «Lo importante es consolidar el club y no volvernos locos. Tenemos la afición más grande de España, con permiso y sin permiso de León, y vamos a seguir trabajando con la gente de casa. Tenemos que agradecer a los patrocinadores todo su apoyo, igual que a las instituciones.
Llevo más de un mes hablando con empresas en dos variables, Asobal y División Plata. Ahora sabemos dónde vamos a competir y vamos a tratar de que alguna empresa más se suba al carro».
El mayor desembolso será para hacer frente a los dos canon que exige la Asobal, de ascenso y participación. Se trata del estreno en la máxima categoría y es obligado pasar por caja, según indica Arranz. «El canon de participación es de 40.000 E. El año pasado, Movistar pagó 25.000 y los clubes los 15.000 restantes. Esta próxima temporada vamos a intentar que Movistar pague todo y nosotros deberemos aportar 25.000 Eporque no somos miembros de la Asobal». Esa cantidad fue la que abonaron los clubes la pasada campaña.
Nacho González se considera un «privilegiado» por trabajar en Valladolid y no se plantea marcharse. «Es un trabajo de conjunto. Intento dar protagonismo a los jugadores. La clave es el trabajo. Cuando entré hace tres años al profesionalismo no salió nada bien porque fue golpe tras golpe, ahora es distinto. Hemos dado un paso muy grande y hay que seguir mejorando y aprendiendo. Mi ilusión es poder entrenar en Valladolid, en mi ciudad y con mi gente».
Nacho resalta el espíritu competitivo de la plantilla en una temporada de ensueño. «El éxito radica en la regularidad. El balance es de 27 victorias, 1 empate y 1 derrota por un gol. Hemos conseguido que todos los jugadores se sientan importantes», añade.
En el momento de las celebraciones, Nacho tiene un recuerdo emotivo para el desaparecido Toño Garnacho, a quien considera fundamental en el crecimiento del club. «El recuerdo de Toño debe impregnar al club. Nuestra filosofía de trabajo es muy clara, necesitamos jugadores de la casa y personas que estén comprometidas. Es la filosofía que marcó Toño».
En la Plaza Portugalete, los jugadores se dirigieron uno a uno a la afición y las bromas fueron la nota predominante. «Tengo que dar la enhorabuena a estos gandules, culpables del ascenso», señaló el presidente en alusión a los jugadores, mientras Lorasque intenta afeitar la poblada barba de Roberto.