LEGANÉS - REAL VALLADOLID (CRÓNICA)
Un equipo sin alma
El Real Valladolid muestra una imagen impropia de Segunda y cae vapuleado por el Leganés

Moyano y Juan Villar, con la mirada perdida, ayer, tras un gol del Leganés.-ARABA PRESS
¿Hay algo peor que perder 4-0 cuando te estás jugando un ascenso a Primera División? El Valladolid demostró que sí. Lo peor no es el repaso que le dio anoche el Leganés, sino la penosa imagen que ofrecieron los hombres de Portugal, impropia de un equipo que compite en Segunda División. El entrenador ya había cargado contra sus jugadores tras la derrota ante el Huesca en Zorrilla y ese día habló de falta de tensión...
Cuando no aparece la calidad, existen multitud de argumentos para contrarrestar esa carencia. Pero el Valladolid no ofreció ninguno de ellos en Butarque. Fue un equipo sin alma, sin espíritu, roto en mil pedazos. Seguro que les suena esta película... Basta con echar la mirada atrás un par de semanas. Este mismo guión lo vimos en Anduva (4-1) frente a un Mirandés que parecía estar buscando plaza para la Champions.
El Valladolid no tiene que mirar en ninguna dirección a la hora de repasar la tabla clasificatoria. El problema no está ni por arriba ni por abajo. El mayor enemigo del Valladolid es el propio Valladolid. Jugando como ayer, y como en Miranda, o de la forma que lo hizo contra el Almería, resulta absurdo esperar tropiezos de los demás.
La goleada en Leganés resulta mucho más sangrante al repasar las alineaciones. Con el equipo madrileño actuaron de inicio tres jugadores con pasado blanquivioleta. Uno de ellos, Timor, es el más reciente ya que su cambio de vestuario se produjo esta misma temporada. Pocos días después de aterrizar en Butarque dijo que en el Leganés se entrenaba con más intensidad que en el Valladolid. Los casos de Omar y Sastre no son muy distintos. Ambos estuvieron aquí hasta el pasado verano. Con el Valladolid eran suplentes; con el Leganés, forman en el equipo titular y anoche demostraron que se han ganado el puesto a pulso. Fueron dos de los verdugos del Valladolid. Omar ofreció un recital. Jugó por la banda derecha, a pierna cambiada, y fue una constante pesadilla para Chica. En uno de sus frecuentes centros al área, Guillermo encontró hueco entre los centrales y cabeceó a placer, mientras Kepa de forma sorprendente se iba hacia el poste derecho y dejaba vacío el centro de la portería.
Sólo habían transcurrido 16 minutos de juego, el Leganés era líder provisional y al Valladolid se le vino el mundo encima. Tenía muchos problemas para frenar a Omar, la defensa no ofrecía muchas garantías y Borja había visto una tarjeta amarilla. El manotazo que más daño le hizo al Valladolid se produjo al filo del descanso. De nuevo, internada por la banda derecha, centro cómodo y remate a placer (2-0 y al vestuario).
El discurso en el descanso no sirvió de nada. A los cinco minutos de la reanudación, el Leganés sentenció al lanzar una falta desde la frontal. ¿Saben quién la ejecutó? Sastre, el jugador que no valía para el Valladolid. Hay que añadir que ayer contó con la colaboración de Kepa, que se tiró tarde y mal.
Del Valladolid sólo se salvan los diez primeros minutos y las internadas de Mojica por la banda izquierda, buscando los desmarques de Roger y Juan Villar. Antes de que se rompiera el empate inicial, el Valladolid había cerrado bien su área, mantenía un equilibrio con el Leganés en la zona ancha y hasta había creado una buena ocasión para marcar tras un remate de Juan Villar; el propio Pichichi del Valladolid mandó el balón a las nubes tras un nuevo centro de Mojica al adelantarse a los centrales.
A medida que avanzaba el partido, el Leganés metía más velocidad a sus juego, mientras el Valladolid perdía fuelle en el centro del campo, formado por Borja y el reaparecido Rubio, con Tiba más adelantado ante la baja de Rennella.
La segunda parte resultó un calvario para el Valladolid. No hubo nadie capaz de tirar del equipo, sometido al dominio de un Leganés que en los compases finales dio la impresión de estar jugando un rondo. Con un Valladolid hundido, el líder pareció de otra galaxia.