REAL VALLADOLID
Zorrilla rima con pesadilla
El equipo es el segundo mejor a domicilio con más puntos fuera (21) que en casa (20)

Mojica avanza con el balón ante el Huesca, con pequeños trozos de césped por el aire.-J.M.LOSTAU
Domingo. Minutos antes de las dos de la tarde. Final del partido Valladolid B-Racing. Pedro Munitis, conocido ex jugador y técnico del equipo santanderino, toma el túnel de vestuarios echando pestes. Pero su equipo ha ganado 1-2. ¿Qué es lo que no cuadra?
No hizo falta tirarle de la lengua para saberlo, pues se lo soltó al primer blanquivioleta conocido con quien se cruzó. «No hay quien juegue en este campo. No nos salía nada ni pudimos hacer lo que entrenamos. ¿Cómo podéis jugar aquí?». Así fue más o menos su discurso, entreverado con alguna palabra gruesa.
Ya en la rueda de prensa, más diplomático, el míster verdiblanco incidió sobre el estado del césped. Una de sus frases fue: «El campo no estaba en buena condiciones, nuestro juego fue más lento». Un comentario evidente que se convierte en noticia cuando es retuiteado por Miguel Ángel Portugal, entrenador del Real Valladolid y ex del Racing, que presenció el partido y con el que también departió Munitis después del encuentro.
Resulta curioso que el técnico pucelano, cuya prudencia se asemeja a la de un mayordomo inglés, se haga eco de una declaración negativa para el club. Pero es que ya está harto del patatal en el que considera que juega su equipo. Los futbolistas no lo ven igual que él, sino peor. El míster ha tenido que templar gaitas ante la indignación de un vestuario que considera su campo como el peor de Segunda.
Las críticas sobre el estado del césped han sido unánimes en la plantilla. Un jugadores tan mesurado como Rubio ha cargado contra la superficie de juego. Pero han decidido no hacerlo más en público. No quieren que la afición piense que lo utilizan como excusa para justificar una mala temporada.
¿Y qué dicen en privado? Reconociendo que son múltiples los factores que explican la pésima clasificación, creen que el mal césped ha hurtado al menos 5 o 6 puntos a un equipo combinativo diseñado para el juego de toque. Una cifra que los colocaría en plena promoción. Y ponen como ejemplo el partido ante la Ponferradina. En el vestuario no se duda de que con otro tapiz se habría ganado.
Los futbolistas odian jugar en Zorrilla. Piensan que no pueden ofrecer a la afición su mejor juego y creen que ésta es la causa de que el Real Valladolid lleve tras su victoria en el Tartiere más puntos fuera (21) que en casa (20). No sólo lo achacan a que los rivales se cierren, sino a que los pases en profundidad y apoyos en corto, que funcionan en otros campos, se pierden aquí. La cuestión es que son el mejor visitante de la categoría tras el Mirandés, que lleva un punto más.
Sólo hay dos equipos mejores a domicilio que en feudo propio. El Huesca lleva 7 puntos más fuera que en el Alcoraz, mientras que el citado Mirandés ha sacado 4 menos en Anduva que en estadios ajenos. Aunque los tres han jugado más partidos fuera que en casa.
El sábado llega el Llagostera, el peor visitante, con 2 puntos sumados en 15 choques. Será la prueba del nueve para los pucelanos.