Escaso premio
El Promesas iguala un partido que se complicó en el primer tiempo pero sólo suma un punto

Jose avanza con el balón ante la presencia de varios rivales.-PABLO REQUEJO
El Promesas se quedó sin premio. Reaccionó tras el gol de Espina que adelantó al Lealtad en la primera parte, llevó el mando del partido tras el descanso y mejoró en ataque con la presencia de Caye Quintana desde el minuto 60 pero no supo culminar sus frecuentes llegadas al área. El propio delantero logró el empate en el minuto 69 y marcó un nuevo tanto en el 86 pero no subió al marcador al señalar el árbitro fuera de juego.
Al filial blanquivioleta se le puso todo en contra en el primer tiempo. Al cuarto de hora perdió por lesión al lateral Deve y cinco minutos después vio cómo el Lealtad se adelantaba en el marcador tras un lanzamiento de Espina desde la frontal del área. El partido discurría con equilibrio y se complicó con ese lanzamiento al que no llegó Julio. El conjunto asturiano cerró filas tras el 0-1 y dificultó el juego de ataque del Promesas.
La entrada de Caye Quintana en sustitución de Zambrano en el minuto 60 le dio más mordiente al Promesas. Borja Jiménez apostó por jugar la última media hora con dos delanteros y entre Higinio yCaye Quintana crearon al Lealtad más problemas que en toda la primera parte. El filial no tardó en igualar el partido. A Caye le bastaron nueve minutos para explotar su olfato goleador y cruzar el balón ante la salida de Javi Porrón tras un centro de Jose.
El gol dio nuevos bríos al Promesas y dejó aturdido al Lealtad, que empezó a pensar más en defender el empate que en buscar el segundo gol. El fuerte viento que presidió el encuentro durante los 90 minutyos obligó al equipo de Borja Jiménez a un esfuerzo mayor. Todo el equipo se lanzó al ataque de manera decidida y Jose trató de encontrar huecos en la defensa para buscar los desmarques de Higinio y Caye Quintana. El andaluz culminó en boca de gol un ataque del Promesas pero la acción fue invalidada al señalar el árbitro un dudoso fuera de juego. Los jugadores del Lealtad, que interrumpieron el desarrollo del partido con frecuentes pérdidas de tiempo, se encerraron en su área para tratar de frenar la avalancha blanquivioleta.