Diario de Valladolid
Publicado por
Arturo Alvarado
Valladolid

Creado:

Actualizado:

En:

Confieso que me repatea la figura del periodista amiguete de los jugadores. Ése que se cree uno más y choca sus manos cuando salen de vestuarios, o va de colega de toda la vida si se los encuentra por ahí.

Creo que el informador debe ubicarse en un punto de cierta distancia con deportistas, dirigentes y técnicos. Ni tan cerca como para perder la objetividad por culpa de la amistad, ni tan lejos como para creerse en un pedestal y hablar desde la frialdad. No es nada fácil encontrar ese punto en el que el magnetismo de ambos polos no existe, pero hay que tender a él.

El hecho de huir de la figura del palmero ilustrado no supone que aplauda la barra libre contra los jugadores, pase lo que pase. «Que para eso ganan tanto», como justifican su injusticia algunos.

Desde el mismo domingo a mediodía me han frito con mensajes de que la plantilla pucelana le ha hecho la cama a Garitano. Que no les gustaba y han ido a por él. Que han jugado cuando les ha dado la gana. Y que por eso llevan cuatro partidos sin perder y ganaron 0-2 en La Romareda.

El análisis no sólo es de una simpleza que insulta a la inteligencia, sino que es más falso que una moneda de tres euros. El equipo se llevaba en lo personal a las mil maravillas con Garitano. Y valoraba su capacidad de trabajo. Pero no entendía su forma de juego, no supo o no estaba dotado para plasmarla en el campo, y se produjo una desafección deportiva, nunca sentimental. A diferencia de lo ocurrido con otros técnicos, ni un solo futbolista quiso ni hizo nada para que lo despidiesen. Aunque sabían que posiblemente con él estaban abocados al fracaso.

Portugal acaba de llegar. Tras la victoria de Zaragoza parece no sólo que el Valladolid ascenderá, sino que jugará directamente en Europa. Habrá que esperar a que la tendencia se transforme en conducta, pero está claro que su labor hasta ahora ha sido la de optimizar recursos y buscar un traje al equipo que le siente mejor que el anterior. Poco a poco lo va cosiendo. Ésa es la diferencia.

Si quiere saber cuál es el grado de compromiso de este equipo, mire a Del Moral. El club se llevó palos la pasada semana porque jugó contra el Leganés tras estar descartado en su web. Con 31 años, ex internacional y su carrera hecha, dijo que quería jugar porque no sentía apenas dolores y el equipo tenía muchas bajas. Convenció a los médicos. U observe a Timor. Pudo descansar ante el Zaragoza a causa de una lesión crónica pero sabía que posiblemente se le necesitaría, como así ocurrió.

Me da la impresión de que esta plantilla no es de las que se tiran del barco si hace aguas, sino de las que bucean, aunque sea sin bombonas, para arreglarlo.

tracking