REAL VALLADOLID
La estrella olvidada
Tiba llegó como figura pero sólo ha disputado 193 minutos, con una titularidad / En Almería pugna con Rubio por el puesto de Leão
Tiba conduce el balón ante Samuel-Balcaza
Se llama Pedro Miguel Amorim Pereira Silva, con esa profusión verbal que caracteriza al portugués. Pero el mundo del fútbol lo conoce como Tiba. Sólo cuatro letras. Una buena metáfora de lo mucho que se esperaba de él y lo poco que ha dado.
Tiba, de 27 años, llegó al filo del cierre de mercado y era la gran esperanza del Real Valladolid. Estaba llamado a ser su jugador franquicia, la aguja que enhebrase el ascenso.
Diez jornadas después del pistoletazo inicial liguero, la trayectoria de Tiba marcha paralela a la del equipo. Negro azabache. Con una salvedad: el conjunto pucelano ha podido brillar, pero no ha sabido. Al jugador no se lo han permitido.
Tiba, mediocentro de 27 años, había interesado a equipos como Sevilla o Valencia en España, Olympique de Marsella en Francia y Udinese en Italia. No es que estuviese en su lista. Preguntaron a sus agentes por las condiciones para incorporarlo.
Ninguno lo hizo y siguió en el Braga, que se había adelantado por la mano al Benfica para ficharlo. Problemas con su entrenador durante pretemporada lo pusieron en la órbita blanquivioleta, ya que muchos equipos más potentes habían cerrado sus plantillas. Y llegó como el gran fichaje del verano.
Pese a comenzar la pretemporada antes que el Real Valladolid, Garitano le recetó un periodo de acoplamiento. No jugó en la primera jornada, ni en la segunda, ni en la tercera. Apareció en Copa contra el Oviedo, tan gris como el resto. Menos Ángel.
Por fin debutó en Liga en la cuarta estación, ante el Bilbao Athletic. Pero salió de suplente y en una posición que no era la suya: mediapunta.
La cruz ya no le abandonó durante todo el reinado de Garitano. Ante el Numancia, en el partido siguiente, fue titular. La única vez que ha ocupado plaza en el once inicial. Pero de mediapunta, con Óscar castigado en el banquillo. No acabó el partido. Ni ha jugado ninguno completo. Sólo suma 193 minutos, dispersos en seis encuentros. El único momento en que jugó en su puesto fue en el triste final de Palamós. Once minutos.
En Almería no estará Leão. Rubio y él se disputan el puesto. El riojano es calidad pura. Pero Portugal quizá decida que, tras diez jornadas, ya es hora de que comience la Liga para Tiba.