Fútbol: Real Valladolid
El gol más esperado
Alfaro presiona a un jugador del Celta B en el partido del miércoles.-Photo-deporte
Esta pretemporada resulta muy especial para Alejandro Alfaro. Seguro que no hay ningún jugador en la plantilla del Real Valladolid que la afronte con la ilusión que pone de manifiesto el delantero andaluz. En la pasada campaña estuvo casi ocho meses sin disputar ni un solo minuto. La lesión que se produjo el 5 de octubre frente al Betis resultó más grave de lo que él se pensaba y le obligó a pasar por el quirófano en dos ocasiones. Reapareció el 31 de mayo contra el Alavés en Mendizorroza. La Liga tocaba a su fin y Alfaro no tuvo casi tiempo para luchar por la titularidad.
Su entusiasmo contagia al resto de compañeros. Alfaro quiere tener protagonismo en el Valladolid de Garitano y su generosidad le anima a compartir los buenos momentos con el resto de la plantilla. Quiere triunfar en Zorrilla, pero no olvida que lo primero es el equipo. El objetivo es regresar a Primera y eso compete a todos los jugadores.
Este pasado miércoles volvió a marcar. Fue en un partido de pretemporada y ante un rival de Segunda B. No importa. Los delanteros necesitan marcar goles y Alfaro celebra el que consiguió frente al Celta B con muchísima satisfacción. «Estoy muy contento con el trabajo que vengo realizando en la pretemporada y por marcar de nuevo, por lo que supone volver a saborear meter un gol. Las lesiones me están respetando y no tengo ningún problema en el tobillo».
Alfaro asume que su continuidad en Zorrilla puede entenderse como si se tratase de un fichaje más por los eternos meses que se pasó sin jugar, primero inactivo en su casa y después en el gimnasio y en los anexos, donde completó la recuperación. «La pasada temporada aporté poco al grupo. Quiero olvidarme de todo lo que pasó. Además, el equipo estuvo siempre en los puestos de cabeza pero al final se nos escapó el ascenso».
Al delantero se le ilumina el rostro cuando escucha los elogios de los compañeros y de los periodistas por su rendimiento en esta pretemporada, tanto en los entrenamientos como en los partidos. «Estoy como si tuviera 17 años, ojalá los tuviera ahora. Después de un año tan complicado me siento como un niño con zapatos nuevos».
La cercanía que muestra con el resto de la plantilla, y de forma especial con los jugadores del Promesas, le convierte en el compañero idóneo para los ratos de ocio, que en Mondariz son muchísimos. Nadie le vio malhumorado la pasada temporada cuando surgieron las complicaciones en el proceso de recuperación. «Es mi manera de ser. Soy una persona alegre, feliz y trato de que los compañeros también disfruten. Contamos con una plantilla de gente buena y es importante reforzar la unión. Tenemos un buen grupo y todos estamos integrados. A los chavales los veo con mucha ilusión».
Alfaro quiere aprovechar al máximo los partidos de preparación. El Valladolid sigue buscando jugadores para completar la plantilla y él sabe que llegarán al menos otros dos delanteros con los que deberá luchar para ganarse el puesto. La pelea por el ascenso a Primera División requiere un trabajo intenso de principio a fin y una plantilla bien equilibrada. «Con un grupo de 13 o 14 jugadores es normal que tenga que llegar más gente. La competencia es buena y es sana. Todos queremos jugar y después será el míster quien decida».