Efeméride, 40 años de Huerta del Rey
El templo del deporte
El emblemático pabellón Huerta del Rey cumple cuatro décadas ejerciendo de privilegiado escaparate de los mejores espectáculos deportivos desarrollados en la ciudad

Vista parcial panorámica del pabellón Huerta del Rey en sus primeros años.-Colección José Miguel Ortega.
Cuarenta años convertido en el templo de los espectáculos deportivos de Valladolid. El emblemático y vetusto polideportivo Huerta del Rey cumple el próximo viernes cuatro décadas. En la tarde del 17 de julio de 1975 las autoridades vallisoletanas comandadas por el alcalde Julio Hernández visitaban el denominado como «pabellón de espectáculos deportivos» ‘Huerta del Rey, ya terminado. Un polideportivo, el segundo de la ciudad (el primero fue el Universitario de Fuente de la Mora inaugurado un mes antes, el 15 de junio de 1975) cuyo proyecto se fraguó en 1970 tras la visita de Juan Antonio Samaranch, por entonces Delegado Nacional de Deportes. Una visita que sirvió para firmar un año después, en 1971, un convenio entre Ayuntamiento y Delegación Nacional de Educación Física, organismo este último que aportaría 30 (luego serían 47) de los 61 millones de pesetas que se había presupuestado inicialmente. Inicialmente porque el coste del Huerta del Rey se dispararía hasta los 99.723.374 pesetas por errores en la construcción, como la zona de graderío, recortada porque la pista de juego no daba con las medidas necesarias para deportes como el balonmano o fútbol sala.
El Huerta del Rey, con capacidad para 3.200 espectadores, con un gimnasio para 500 espectadores y una piscina cubierta de 25 metros con gradas para 800 espectadores, ejerció de catapulta para el deporte de elite de Valladolid. Así el pabellón, inaugurado oficialmente dos meses después con motivo de los IIIJuegos de Castilla y León ayudó a despertar la curiosidad de la sociedad vallisoletana por el espectáculo deportivo. Así el pabellón municipal fue testigo por primera vez de un torneo de baloncesto internacional con dos equipos extranjeros (República Dominicana y Universidad de Florida), FC Barcelona y Castilla, que hasta entonces ‘vivió’ en las ‘Piscinas’ y en las pistas de la Feria de Muestras.
El Huerta del Rey ejerció de escaparate de eventos, para muchos románticos del deporte inolvidables, que sirvieron para abrir los ojos de la admiración y el deleite de algo hasta la fecha desconocido en la ciudad como pudieron ser ver a los Harlem Globetrotters por primera vez en 1977, coronarse campeó de Europa de Boxeo a Carlos Hernández en 1979 o incluso presenciar un partido de tenis (sí de tenis) con motivo del enfrentamiento de Copa de Europa entre España y Yugoslavia. Eventos únicos que colocaron a la ciudad a finales de los años 70 y principios de los 80 en el mapa nacional e internacional con la organización de eventos de gran magnitud en balonmano, con el primer partido de selecciones entre España y Francia en 1976, en tenis de mesa con el Torneo Internacional de España en 1975 y la Liga Europea en 1979 o el descubrimiento de la gimnasia rítmica con Sonia Conde.
Pero Huerta del Rey también ayudo a disparar la adrenalina y pasión por unos colores entre la afición vallisoletana, con el baloncesto a través del inolvidable Miñón Valladolid o el balonmano con el Michelin.