Diario de Valladolid

rugby

Campeón eterno

El Quesos Entrepinares conquista la primera Copa Ibérica de su historia y cierra un 2014 inolvidable con cuatro títulos

El capitán Borja Estrada levanta el trofeo de la Copa Ibérica tras la victoria del Quesos Entrepinares-Pablo Requejo

El capitán Borja Estrada levanta el trofeo de la Copa Ibérica tras la victoria del Quesos Entrepinares-Pablo Requejo

Publicado por
Victor Molano

Creado:

Actualizado:

La victoria en deporte es efímera. Cada fin de semana hay un nuevo reto que hace antiguo el éxito que se ha conseguido siete días antes. A pesar de esa injusticia permanente en la que se mueve cualquier deporte, lo cierto es que hay deportistas y equipos que logran pasar a la eternidad por méritos propios. Ese premio del recuerdo lo ha conseguido el Quesos Entrepinares, que se ha hecho merecedor a este galardón simbólico gracias a una conquista mucho más terrenal. El conjunto vallisoletano ganó ayer la primera Copa Ibérica de su historia y completó un inolvidable año 2014, en el que el conjunto dirigido por Diego Merino ha conseguido sumar los cuatro títulos que ha jugado. Liga, Copa del Rey, Supercopa y Copa Ibérica. No va más.

La conquista del primer trofeo que mide a los campeones de España y Portugal llegó después de un choque en el que el VRAC fue terriblemente superior a su rival. Los pucelanos no encontraron rival en un CDUL estupefacto ante el rugby desplegado por el conjunto local. Daba la impresión de que el equipo luso saltó al campo al ralentí, esperando ganar la final casi por decreto, debido a la teórica superioridad del oval portugués. Sin embargo, el Entrepinares había aprendido de los errores del pasado año en Lisboa, cuando fue aplastado por el Direito (41-11) en esta misma competición, y salió al campo consciente de todo lo que tenía que hacer.

Los primeros minutos fueron los más importantes de la final. El Quesos Entrepinares comenzó el choque monopolizando la posesión del oval, dando mucha continuidad al juego e intentando amedrentar al rival con el poderío de su primera línea. Tuvo el VRAC esa pizca de suerte que siempre es necesaria, ya que al zaguero visitante Nuno Penha se le escapó el oval de forma incomprensible cuando había robado el oval y ya estaba en el campo del conjunto vallisoletano, sin ningún rival que pudiera pararle antes de llegar a la línea de ensayo. A pesar de ese susto inicial, los jugadores del Entrepinares siguieron apostando por un rugby muy completo, de fuerza en la delantera, imaginación en los medios y verticalidad en la línea de tres cuartos. Snee abrió el marcador con un golpe de castigo al cuarto de hora y poco después llegaron los dos primeros ensayos, plenos de coraje de la delantera local. El marcador de 17-0 era justo con el rugby que se estaba viendo, en una primera parte con viento claramente a favor de los vallisoletanos y, sobre todo, con un rugby contundente y dinámico.

Intentaron reaccionar los lisboetas al borde del descanso, pero un golpe de castigo anotado por el apertura Pedro Cabral fue respondido magistralmente por Dan Snee, que logró anotar un golpe de castigo junto a la línea del centro del campo en la última jugada de la primera parte.

En el inicio del segundo periodo, el CDUL consiguió hilvanar su única jugada brillante en todo el partido. Un ensayo del centro Carl Murray que acercaba a los lusos en el marcador (20-8). Sin embargo, siete minutos después llegó un ensayo lleno de picardía de Pablo Gil. El medio melé vallisoletano amagó con un pase a la salida de un agrupamiento y se queda solo para posar el tercer ensayo para los vallisoletanos. Faltaba media hora para el final, pero en realidad el encuentro ya estaba finalizado. Únicamente quedaba administrar el tiempo y disfrutar de los últimos minutos del partido antes de conseguir la primera Copa Ibérica del club. El VRAC ya es eterno.

tracking