La compañía de Valladolid Proyecto 43-2 denuncia ante la Fiscalía la cancelación de 'Federico' por "motivos ideológicos"
La compañía denuncia censura por parte de la Fundación Siglo, que sigue sin aclarar la naturaleza de las obras por las que cancela solo esa representación y no reprograma la obra

Alba Muñoz, María San Miguel y Pablo Rodríguez presentan su denuncia en Fiscalía.
Han dejado pasar los días para recabar información, para conocer la solidez de los argumentos que justificaban la cancelación... Pero las explicaciones, pocas, no les han convencido. Y han actuado.
Veinte días después de recibir el correo electrónico de la Fundación Siglo en el que se informaba de la supresión de Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva de la programación teatral del Centro Cultural ‘Miguel Delibes’, la compañía Proyecto 43-2 ha denunciado ante la Fiscalía su cancelación, al considerar que ha obedecido a «motivos ideológicos».
«La falta de información y documentación acerca de las obras a ejecutar en la sala el mismo día en que iba a tener lugar la función, la inexistencia de documentación en los portales públicos de contratación y transparencia de dicho proyecto y la negativa a reprogramar Federico en otra fecha, sumada a las declaraciones el pasado 20 de julio del consejero de Cultura, José Alberto Díaz Pico, lleva a Proyecto 43-2 a considerar que la cancelación del espectáculo responde a causas de motivación ideológica, lo que supondría la vulneración de derechos fundamentales protegidos por la Constitución Española como el derecho a libertad de creación artística y el derecho a la libertad de expresión», señala la formación vallisoletana en un comunicado. El de VOX había advertido en las Cortes que sus políticas irían «a contracorriente de un Gobierno de la Nación que ha convertido el Ministerio de Cultura en un comisariado ideológico».
La obra, conviene recordar, documenta el contexto en el que fue asesinado y desaparecido Federico García Lorca, tal y como subrayan sus responsables, la directora, dramaturga y actriz María San Miguel, y los intérpretes Pablo Rodríguez y Alba Muñoz. Federico, además, aborda los crímenes cometidos a partir del golpe de Estado de julio de 1936 por el franquismo y el trabajo de exhumación de las fosas del Barranco de Víznar (Granada) y otros lugares, que realiza el equipo científico de la Universidad de Granada.
Y conviene añadir que este Federico ha sido coproducido por la Junta de Castilla y León, gracias a una ayuda de producción de espectáculos a compañías profesionales de Castilla y León, que Proyecto 43-2 obtuvo en 2024 en un proceso de concurrencia competitiva. Estas ayudas fueron otorgadas bajo el mandato del anterior consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja. La sexta edición del ciclo ‘Comunidad a Escena’ fue presentado el pasado mes de marzo.
En el momento de la cancelación, el espectáculo –estrenado en mayo de 2024, solo se ha representado cinco veces en Castilla y León, mientras que en Madrid ha hecho temporada durante meses en el prestigioso Teatro del Barrio– había vendido el 70% del aforo disponible, a tres semanas para su representación, prevista para este sábado, 24 de octubre.
En el citado correo, la Fundación Siglo alegaba la necesidad de acometer en el espacio, la Sala Experimental, obras de carácter inaplazable. «Dichas obras, sin fecha de inicio, de finalización ni duración determinada, no han provocado la supresión de ningún otro espectáculo en la Sala Experimental. La única obra eliminada de la programación ha sido Federico. Tampoco se ha visto afectado el uso diario de la sala que realizan la Escuela de Arte Dramático de Castilla y León y el Conservatorio de Danza, ni se ha cancelado el acto organizado por la Seminci que tendrá lugar el próximo viernes 23, un día antes de la fecha en la que estaba programado Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva», lamentan desde la formación vallisoletana.

Los integrantes de la compañía, esta mañana.
Según recoge el citado escrito, la compañía Proyecto 43-2 propuso a la Fundación Siglo la posibilidad de adaptar técnicamente el espectáculo para poder hacer la función el día 24 en la Sala de Cámara o a la Sala Sinfónica del Centro Cultural Miguel Delibes, ambos espacios sin actividad programada ese día. También ofreció la posibilidad de trasladar la función a un domingo de noviembre o diciembre, después de la programación del ciclo Comunidad a Escena que tiene lugar los sábados de esos meses. «La Fundación Siglo rechazó todas las posibilidades de reprogramación», remarcan los de María San Miguel.
«El 8 de octubre, Proyecto 43-2 solicitó por los cauces oficiales el expediente completo de las obras. En un burofax remitido a la compañía una semana más tarde, la Fundación Siglo aportó documentación en la que no consta el expediente íntegro, ni las publicaciones oficiales que se debían haber realizado, ni los trámites de comunicación y notificación realizados por y hacia terceros», explican en el texto.
El pasado 13 de octubre este diario solicitó a la Consejería de Cultura aclaraciones respecto a la duración de las obras, la naturaleza de los trabajos y los espacios concretos que se van a ver afectados, el presupuesto previsto así como por la posibilidad de reacomodar el espectáculo en otras fechas. Ninguna de las cuestiones ha sido respondida.
En su escrito, en el que la compañía vallisoletana justifica su decisión de acudir a la Fiscalía, los de Proyecto 43-2 aseguran que «la documentación remitida plantea además dudas sobre la cronología». «El contrato con Proyecto 43-2 se formalizó el 20 de julio, mientras que uno de los informes técnicos incorporados al expediente para justificar la necesidad de las obras está fechado el 31 de julio. Al mismo tiempo, la Fundación sostiene que las necesidades habían sido detectadas y que se realizaban gestiones desde junio. Entre la documentación remitida no figuran los antecedentes que acrediten dichas gestiones, ni un cronograma de ejecución de las obras, ni documentación objetiva sobre la disponibilidad de espacios alternativos. Por todo ello, Proyecto 43-2 ha solicitado que se aclare qué conocía exactamente la Fundación cuando decidió contratar la representación».
La compañía denuncia que la cancelación «supone una vulneración de derechos fundamentales que atenta no solo contra los principios de libertad de creación y de libertad de expresión, sino también contra la posibilidad del acceso libre a la cultura por parte de la ciudadanía». «La cancelación de la obra supone, además, un intento de silenciar la memoria de nuestra historia reciente, contribuyendo a la manipulación del relato sobre las causas y consecuencias del Golpe de Estado, la Guerra Civil y la Dictadura», advierten San Miguel, Rodríguez y Muñoz.
Pese al temor de que su petición de amparo a la justicia les pueda acarrear represalias –en ese sentido, sorprende el silencio de Artesa, Artes Escénicas Asociadas de Castilla y León, que colabora con la Fundación Siglo en la programación de ‘Comunidad a Escena’– defienden su gesto como «un acto de coherencia». «En los más de quince años de trayectoria de Proyecto 43-2 hemos trabajado siempre desde el rigor y la defensa de los derechos humanos. Contestar, reaccionar y no guardar silencio frente a lo que consideramos un acto de censura no es más que un ejercicio de coherencia respecto a nuestro hacer como trabajadoras de la cultura, desde la libertad creativa y el compromiso ético y ciudadano en defensa de la democracia».
Proyecto 43-2 representará el espectáculo este mismo sábado 24 de
octubre, a las 20:00 horas en el espacio Al Norte a la Izquierda de la compañía Teatro del Azar, en la Calle Coinvasa, 12, en el barrio de La Victoria de Valladolid.