Rafael Arocha explora en Valladolid las aristas de la identidad y la memoria
Presenta en Atalaya un trabajo, 'Alguien recordará al Gallotia Auritae', que retrata identidades colectivas, paisajes y símbolos para mostrar cómo una comunidad se representa a sí misma

El fotógrafo junto a parte de su trabajo en Estudio Atalaya
Estudio Atalaya, el espacio dirigido por el fotógrafo vallisoletano Ricardo Suárez, acoge estos días la muestra Alguien recordará al Gallotia Auritae, del fotógrafo canario Rafael Arocha.
Construcciones frágiles que hablan del empeño individual por levantar un hogar, cuerpos tatuados con formas tan antiguas como la memoria de un lugar, comparsas carnavaleras junto a un monumento dedicado a la memoria del dictador –el mismo que trató de acabar con la fiesta–, trajes con ecos del pasado usados en fiestas populares, ferias de ganado que hablan de un tiempo antiguo enraizado en la tierra, improvisados monolitos levantados de forma espontánea por los visitantes, restos óseos de un lagarto autóctono (el Gallotia Auaritae) ya desaparecido...
Arocha despliega en el espacio de la calle Santo Domingo de Guzmán un relato sobre patrimonio. O, lo que es lo mismo, un relato sobre identidad y memoria. «Vive en nosotros y en lo que nos rodea. Y, en ese estar vivo, nos contamos y nos cuentan para que, en el peliagudo ejercicio de intentar explicar cómo somos, seamos capaces de llegar a un consenso que nos defina», reflexiona el autor.
En esta serie, advierten desde Atalaya, Rafael Arocha construye una narración visual viva sobre el patrimonio material e inmaterial de la cultura canaria invitando a pensar como es la sociedad isleña no como un atributo fijo, sino como un proceso en constante transformación. «Sus fotografías despliegan una cuidada puesta en escena de prácticas patrimoniales, identidades colectivas, paisajes y símbolos que evidencian cómo una comunidad se representa a sí misma: en ocasiones desde esferas ampliamente reconocibles y, en otras, desde lugares incómodos o poco transitados», subrayan desde el espacio, que destaca una reflexión del artista canario: «La identidad puede convertirse en una trampa cuando se cristaliza en relatos únicos o excluyentes».