Dora García hila en la Casa Cervantes de Valladolid un relato coral sobre la resurrección
La artista vallisoletana, Premio Nacional de Artes Plásticas, toma el museo con una intervención cargada de referencias a Cervantes, Bowie, Lacan, Freud o Kafka

Dora García, esta mañana, en el Museo Casa Cervantes.
Dora García (Valladolid, 1965) regresa a su ciudad para ‘tomar’ la Casa Cervantes, para cubrir sus paredes, sus suelos y sus anaqueles con una propuesta profundamente referencial, para habitar el espacio con memorias y voces que se entrelazan guiadas por la artista.
Comisariada por el historiador e investigador Agustín Pérez Rubio, la ganadora del Premio Nacional de Artes Plásticas protagoniza con Coloquio de perros la segunda edición del programa ‘Casa Tomada’, tras el paso en noviembre de 2025 de Ignasi Aballí con Ver para leer.
«En este espacio cargado de historia, de narrativa, de literatura, Dora García nos pregunta constantemente qué significa hoy la resurrección, de qué manera podemos resucitar las cosas. ¿Es, simplemente, una llegada del pasado? ¿Se imponen otras identidades en lo que renace una y otra vez, que vuelve a nosotros cargados de un contenido diferente?», cuestionó esta mañana Pérez Rubio en la inauguración.
Conviene, antes de entrar a la casa museo, buscar en el jardín el Cristo en piedra que una vez adornó la fachada del hoy desparecido Hospital de la Resurrección, levantado en el siglo XVI para atender a los menesterosos en un lugar dedicado a la mancebía. Cerca del mismo estuvo alojado Cervantes con su familia, que enmarcó en el citado enclave las andanzas de Cipión y Berganza.
Ese Cristo en piedra es recreado en una serie de dibujos por Dora García, que convoca en su intervención a creadores –y a algunos de sus personajes– tan dispares como los psicoanalistas Freud y Lacan, los escritores Joyce, Kafka, Mayakovsky o Mallarmé, o los músicos David Bowie y Gal Costa. Dibujos en los que asoma la figura de Bowie, cuando afrontaba su final –ahí está la máscara de su Lazarus, el último sencillo publicado antes de morir– o cuando convertido en Ziggy Stardust –ahí está el inolvidable diseño de Kansai Yamamoto y un fragmento de Space Oddity– comenzó a reinventarse, a renacer, como un alienígena, rompiendo las fronteras entre la realidad y la ficción.
‘Hay un agujero en lo real’, escribe Dora García con letras realizadas en pan de oro sobre la biblioteca del museo. El lenguaje, la palabra de la que se sirvieron todos los antes citados, desde Mayakovsky al mismísimo Cervantes, no lo puede contener todo. La sentencia, una reformulación de Lacan, resuena con fuerza frente a una pared en la que está presente el nombre de Major Tom, con todo el simbolismo del personaje. ‘Todo comienza en un crimen, todo termina en un libro’, plasma la vallisoletana sobre otro muro, citando a Piglia y a Mallarmé, cuyas voces parecen evocar el célebre episodio entre Cervantes y Gaspar de Ezpeleta en Valladolid, en 1605.
Y Dora García reúne dos manos del Nacional de Escultura, de San Antonio Abad y de San Felipe Neri. Hoy, desmembradas, parecen renacer para tener «entidad propia». Y dibuja una Mano con moneda –el óbolo contiene la imagen desmembrada de la diosa lunar azteca, como evocando la violencia histórica ejercida sobre el cuerpo de las mujeres... como, quizá, recuperando la memoria de ese lugar de mancebía, de la precariedad de aquella sociedad del XVI y de la presente, como advirtió la vallisoletana–. Y llena el espacio con las huellas de un insecto –la tijereta–, con el que la artista evoca al protagonista del Finnegans Wake de Joyce, de un grajo que remite a Kafka, o de uno de los perros de la novela cervantina, que resultó ser una de las lecturas favoritas de Freud.
La artista lleva también a la biblioteca histórica títulos de los citados autores, volúmenes manipulados por dedos impregnados en oro.
La intervención de Dora García se completará con una performance a cargo de alumnos de Esadcyl (29 de octubre, 12 y 26 de noviembre, 17 de diciembre y 14 de enero) en la que darán voz a los citados autores, conferencias, proyecciones y talleres.

Agustín Pérez Rubio, Dora García y Pedro González, esta mañana.
'Coloquio de perros'

'Desmembrada: mano con moneda'
'Coloquio de perros'

Una 'tijereta' pintada por Dora García en el Museo Casa Cervantes.
'Coloquio de perros'

Un dibujo de Dora García y 'Fragmento de mano izquierda de San Felipe Neri' del MNE