Kleist y ‘El Terremoto en Chile’ en el museo Herreriano

Museo Patio Herreriano de Valladolid.-EL MUNDO
El salón de Actos del Museo Patio Herreriano acogerá mañana, día 11, a las 19,00 horas, una nueva sesión del ciclo ‘Lecturas necesarias. Textos dramáticos leídos’ que coordina, Eduardo Fernandez Gijón y que arrancará con El terremoto en Chile, de Heinrich von Kleist.
La obra fue publicada en 1647. Kleist publica el relato por primera vez con el título Jeronimo y Josefa. Una escena del terremoto de Chile del año 1647, con el que pretende acentuar el carácter de realidad de lo narrado. También utiliza fuentes históricas, aunque no es fiel a ellas en todos los detalles.
Kleist comienza su narración con dos hechos simultáneos, inusuales y de signo contrario: un hombre en una prisión que busca la muerte voluntariamente, y un terremoto, un acontecimiento natural que puede provocar la muerte no deseada de muchos hombres. A partir de este momento, toda la narración va a estar regida por el azar y por lo contradictorio o paradójico.
La obra de Kleist, precursora del expresionismo alemán del siglo XX, se considera una de las más altas cumbres de la literatura alemana y universal
Textos imprescindibles
‘Lecturas necesarias. Textos dramáticos leídos’ es un ciclo que el Museo Patio Herreriano desarrolla desde el pasado mes de octubre «con el deseo de mostrar y dar voz a textos imprescindibles en la literatura y el teatro y que suponen un ejemplo de claridad con la que algunos intelectuales nos muestran la realidad con la que convivimos y que no vemos o no queremos ver», señalan desde el museo.
El coordinador de este ciclo es Eduardo Fernández Gijón, quien ha intervenido en la fundación de grupos y compañías como Vírgenes Necias, Teloncillo y Teatro Corsario. Colaboró como actor en distintas propuestas de Corral de Comedias, Teatro del Azar, Compañía de Juan Antonio Quintana, J. Gorosco o Likas. Ahora ha vuelto a involucrarse, de la mano de Jorge Semprún, en una producción de Teatro Corsario.
La entrada es libre hasta completar aforo.