ROZALEN / CANTAUTORA
«La música bailable también puede tener mensaje»
La artista albaceteña aterriza el 4 de septiembre en la plaza Mayor de Valladolid con su enérgico estilo musical y letras plagadas de denuncia social
La artista Rozalén llevará su energía y sus letras plagadas de denuncia social a Valladolid.-ROZALEN
El buen rollo vive en un pentagrama cuando Rozalén afina sus cuerdas vocales. La cantautora albaceteña se ha convertido en un fenómeno de masas, pero también en un altavoz para las causas sociales, a las que pone una banda sonora que invita a mirar más allá de la energía que desprende en cada actuación, un pegadizo canto a la vida y a la lucha que resonará en cada rincón de la plaza Mayor de Valladolid el próximo 4 de septiembre.
Pregunta .– ¿Dónde ha estado la mecha que ha prendido el fenómeno Rozalén?
Respuesta .– La verdad es que no soy muy consciente de lo que está pasando. Yo llevo muchos años haciendo lo mismo y de repente me encuentro con esto. Creo que hay mucha honestidad en lo que hacemos y mi lenguaje es muy callejero. Tal vez eso sea lo que le guste al público.
P .– Esa honestidad de la que hablas toca varios temas sociales como el maltrato(La puerta violeta), las personas seropositivas (Comiéndote a besos), el cáncer (Vivir, con Estopa) o la memoria histórica (Justo)...
R. – Hablo de muchas cosas serias, pero todas tienen una lectura positiva. Todo tiene un aprendizaje.
P. – ¿Es necesario que la música no pierda esa responsabilidad social?
R. – Yo respeto que la gente no la tenga, pero para mí, dentro de la música bailable tembién puede haber un mensaje. Los artistas que me han gustado siempre han sido comprometidos. Cuando uno calla ante una injusticia está siendo partícipe. A mí me hace preguntarme ¿Qué contestar?
P .– Rozalén comparte escenario con Beatriz Romero, una intérprete de lengua de signos que traduce las canciones. ¿Es importante hacer de la música un fenómeno realmente global?
R .– Se ha convertido en algo que nos representa y espero que lo hagamos siempre. También es una manera de mostrar lo fácil que es romper una barrera.Si no llevo a Beatriz me linchan (ríe), es algo esencial en el show.
P. – Psicóloga con máster en musicoterapia... ¿Tiró más el escenario que el diván?
R .– La psicología me encanta. Ojalá algún día pueda ejercer la profesión. Me es muy útil a la hora de entenderme y de hacer música. Hice prácticas con personas con alzheimer. Te das cuenta de cómo la música transmite. El ser humano sin música habría muerto, la música es lo último que se olvida... y eso dice mucho.
P .– Fue un paso más para conformar tu personalidad, una personalidad que no olvida sus raíces ¿Qué queda de esa niña que debutó con 16 años en OperaciónBocata?
R .– Sigo teniendo una cierta inocencia.Vengo de una familia muy humilde y todos los días me digo que no tengo que olvidarlo. A veces me pregunto si todas estas cosas bonitas que me pasan son para mí, pero me está enseñando cosas muy duras, la fama es difícil.
P .– Esa evolución ha dejado tres hijos, como te gusta llamar a tus discos, en el mercado. ¿De cuál te sientes más orgullosa?
R .– Hay muchas canciones que me han marcado. 80 veces fue con la que empezó todo. Estoy muy contenta de Justo, La puerta violeta o Vivir, que hicimos conEstopa contra el cáncer de mama. Me involucré mucho y ví cosas en esa gente que te hacen vivir.
P. – Festivales, conciertos, salas...turno de que Rozalén se presente en un escenario abierto como el de la plaza Mayor de Valladolid.
R .– Estoy muy contenta y muy nerviosa. Actuar en un espacio abierto significa poder meterse a la gente en el bolsillo. Además,Valladolid es un lugar muy especial para mí, porque fuimos los últimos en tocar enCafé Teatro. Ese día nos pararon el concierto los antidistubios-bromea-. Es de los lugares que mejor me han tratado y siempre ha sido un poco mi casa.