XXII FESTIVAL DE TEATRO ALTERNATIVO DE URONES / ENCUENTRO MUJERES Y CULTURA
Fetal pone el foco en la invisibilidad cultural femenina
Un informe de ‘Las que habitan’ revela la desigualdad salarial y la precariedad laboral. El 53% de las trabajadoras de la cultura no puede vivir de su oficio
El colectivo Lamajara durante un momento de la residencia creativa.-GUILLERMO SANZ (LAMAJARA)
El Festival de Teatro Alternativo de Urones de Castroponce hace este año una apuesta declarada por la infinita libertad creativa de la risa y el humor como bálsamo para los sinsabores de la vida en tiempos convulsos y de difícil subsistencia. Tiempos convulsos sobre todo para las trabajadoras de la cultura de Castilla y León, como ayer se puso de manifiesto durante un encuentro enmarcado en la programación del Fetal que sirvió para visiblizar y poner sobre la mesa la precariedad del sector femenino en este campo.
Y es que con el convencimiento del poder y los resortes que ofrecen las artes escénicas, Álex Rodríguez, director del Fetal, se afana, edición tras edición, por defender y promover valores de igualdad y «reclamar el espacio que merecen las mujeres».
Ayer, mujeres de distintos ámbitos y disciplinas culturales debatieron en Urones de Castroponce sobre el informe ‘TCM. Trabajo+Cultura+ Mujer’, elaborado por Las que habitan, una plataforma de reciente creación bajo la coordinación de Andrea Martín. Su objetivo: poner sobre la mesa la situación laboral de las mujeres gestoras, técnicas, productoras y creadoras culturales en Castilla y León.
Los datos no son muy alentadores. Según revela el estudio basado en una encuesta realizada a 65 trabajadoras de la cultura, las mujeres tienen que soportar una importante desigualdad salarial respecto a los hombres cifrándose su inestabilidad en más de un 71,4%. Más de la mitad -el 53,2%- no pueden vivir de su empleo, siendo los trabajos culturales tan solo en un 47,6% su fuente de ingresos.
Además, las encuestadas denuncian que una de las tendencias cada vez más habituales es recibir propuestas de trabajo altruista, un hecho que «desvirtúa y desvaloriza el empleo cultural», señala Andrea Martín. Por si esto fuera poco, la escasa oferta cultural obliga a que el 55,4% tenga que realizar su trabajo fuera de Castilla y León.
Muchas son autónomas, un 30,2%, y casi la mitad de las encuestadas reconoce cobrar menos de 10.000 euros al año. «Esto provoca que muchas, sin la posibilidad de acceder a un empleo decente y bailando entre contrataciones por horas o a media jornadas y sin posibilidad tampoco de asumir los gastos de la cuota de autónomas al no tener ingresos continuos, opten por trabajar en otras áreas o incluso realizar trabajos sin facturar o facturando a través de cooperativas culturales». Esto provoca, dice Martín, «que la cultura no avance ni se valore».
Temporada de festivales... ¿femeninos?
«La sensación que tenemos al observar la composición de los festivales de música es de rabia y de frustración», señala Andrea Martín. Y es que según un estudio de ‘Las que habitan’, tan sólo el 15% de las bandas o solistas de los festivales más importantes de España son o incluyen mujeres. «Hay un tremendo desequilibrio entre la presencia masculina y femenina en los carteles».
Por lo que respecta a Castilla y León, la diferencia es palpable. Tomando como referencia cuatro festivales punteros de Castilla y León como Palencia Sonora, Conexión Valladolid, Sonorama o Ebrovisión, la presencia femenina es mínima. Aunque los porcentajes de los cuatro festivales están muy equilibrados en cuanto a la presencia femenina «por desgracia a la baja», dice Andrea Martín, la mayor presencia de mujeres corresponde a Ebrovisión con un 15,8% (64 hombres por 12 mujeres en el escenario). Por detrás, Conexión Valladolid con un 14,8% (46 hombres por 8 mujeres);Palencia Sonora con un 14,6% (76 hombres y 13 mujeres) y Sonorama, con un 14,2% (136 hombres y 23 mujeres). «¿Estas cifras demuestran una presencia equilibrada? ¿Dónde estamos las mujeres?», se pregunta Martín.
Residencia yesca, la pasión por el teatro
Fiel a su compromiso de visibilizar la creación escénica con sello femenino, Fetal continúa sembrando semillas para recoger sus frutos. Y el fruto de esta edición es la residencia creativa Yesca, como la brasa que arde y estimula la pasión por el teatro. Su objetivo, destaca Álex Rodríguez, «ofrecer a la mujer creadora una vía de comunicación con los públicos». Así, durante varios días el colectivo Lamajara, bajo la dirección de Paloma Hurtado, ha interactuado con vecinos de Urones para poner en marcha el proyecto ‘Labranza’. Juntos han explorado la relación del hombre y su entorno rural trasladando el paisaje del campo a la geografía del cuerpo.