CASTELLÓN / PRESENTA EN LA GALERÍA COLL BLANC LA EXPOSICIÓN ‘HUELLAS’
Eduardo Alonso crea con la ambivalencia de los sueños
El artista evoca las luces y sombras del hombre en una serie pictórica inspirada en la aviación

Alonso, en una imagen de archivo, junto a una obra expuesta en Coll Blanc y otra en Valencia.-J. M. LOSTAU / E. M.
Figuras que refulgen anaranjadas, como espejando un sol que parecen haber llegado a ‘tocar’ como un día soñó Ícaro. Siluetas, dibujadas como en un negativo ‘carbonizado’, que parecen haberse fijado a la pared después de un oscuro y siniestro fogonazo. Huellas que son como símbolos de triunfos y de pesadillas. Rastros que evidencian la capacidad del ser humano para proyectar sus sueños en unos ingenios... que también tienen la capacidad de destruir.
«Me interesa esa ambivalencia. Hay, salvando las diferencias, una cierta analogía con Morandi, por el formato y la intimidad de las obras: en su caso eran los bodegones con las botellas y en el mío son los aviones, aunque podía ser cualquier cosa», reconoce Eduardo Alonso (Santander, 1972) sobre la naturaleza de la exposición que acaba de inaugurar en la Galería Coll Blanc de Castellón.
Trabajos en pequeño formato que buscan conectar con el espectador en un ejercicio de íntima contemplación. De nuevo el mundo de la aeronáutica, regido por unas leyes propias que también pueden ser las de los hombres –sustentación y sueños, peso y realidad, resistencia y dificultades, tracción y logros–, inspirando al creador afincado en Valladolid. Trabajos que comienzan cobrando forma a bolígrafo, con las investigaciones previas del artista, y que evolucionan con el empleo del óleo, que ganan cuerpo siendo troqueladas las figuras... «Son pinturas objeto», subraya el artista.
«La idea de la máquina como huella me parece muy interesante. Siempre, para estudiar nuestra propia historia y nuestra cultura, nos servimos de los objetos, de la huella que dejamos. Es lo que he querido: trabajar a partir del objeto y contar una época», admite Alonso, capaz de sugerir evocadoras y diferentes lecturas dibujando un ala Horten de 1944.
«Los fondos y la ambientación pictórica, inspirados en recuerdos y sensaciones, están trabajados desde un punto de vista matérico, están concebidos desde un cierto expresionismo abstracto. Es un contrapeso a la forma, a la realidad», detalla Alonso.
Sculto
Parte de las obras que conforman Huellas se podrán ver, a finales de mayo en Logroño, en la segunda edición de la Feria de Escultura Contemporánea Española Sculto, de la mano de Coll Blanc.
Estos días, además, Eduardo Alonso participa en la muestra colectiva Valencia aprende a volar, organizada por la Fundación Aeronáutica Valenciana, con seis pinturas y el cartel oficial de la cita, dedicada a los primeros vuelos realizados entre 1908 y 1913.