SEMANA DE CINE DE MEDINA
«Los cortos son una valiosísima manera de expresión»
Los ganadores, «abrumados» por su reconocimiento en un «prestigioso certamen» que «pone en el mapa» el valor de los cortos
Carlos Villafaina junto al protagonista de la cinta, David López. El Roel de Oro le permite entrar directamente en la preselección de los Premios Goya.-S.C.
«Sorprendidos, abrumados y encantados». Así se mostraban ayer Carlos Villafaina y Belén Funes, distinguidos con el Roel de Oro y el Roel de Plata en el Festival de Cine de Medina del Campo. Sus trabajos, dos cortometrajes con la temática social como protagonista, conquistaron al jurado.
Carlos Villafaina (Barcelona, 1991) se alzó con el Roel de Oro con Silencio por favor, una historia en la que aborda el drama social de la parálisis cerebral, y Belén Funes (Barcelona, 1984) con el de Plata por La inútil, un cortometraje sobre el orgullo como tapón de los sentimientos, que también logró los premios a la mejor dirección, mejor actriz (Nausicaa Bonnnin), mejor guion (Belén Funes y Marçal Cebrial) y mejor montaje (Berat Aragonés).
Ayer, los dos premiados coincidían al señalar que aún estaban «asimilando» la noticia de haber sido galardonados en un certamen de «tanto prestigio» como el de Medina del Campo.
Y es que Carlos Villafaina ha conquistado el máximo galardón con su primer trabajo. El cineasta barcelonés confiesa que «solo saber que mi trabajo había sido seleccionado para participar en el certamen, ya me pareció algo increíble y el remate ha sido el Roel de Oro. Me siento abrumado y gratamente sorprendido con este galardón y con el recibimiento que este trabajo ha tenido», reconocía ayer. Además, con su triunfo en Medina, el corto entra ya directamente en la preselección de los Premios Goya. «Un añadido brutal que no nos lo creíamos cuando nos lo comunicaron», celebra el joven director que, tras graduarse en Criminología, dio un giro a su carrera profesional al darse cuenta de que realmente «el cine era lo que me gustaba y a lo que me quería dedicar profesionalmente».
Villafaina llegaba a Medina con las ganas de ver la reacción del público ya que se trataba de su primer trabajo. «Ha sido increíble», reconocía. Silencio por favor aborda el día a día de su vida y de su familia con su hermano Javier, afectado por una parálisis cerebral y, «aunque nos hemos permitido alguna pequeña licencia de ficción -explica- quería contar una historia real y cercana».
Así, Dani es un joven de barrio que trabaja en el almacén de una fábrica. Vive con su madre y su hermano Javier en una casa humilde. Javier ha conseguido poder realizar unas prácticas en la biblioteca del barrio, pero un pequeño accidente de la asistenta que lo cuida desmonta la rutina de la familia que deberá enfrentarse por este hecho a numerosos problemas burocráticos.
Un galardón cargado de un gran poso sentimental y que Villafaina dedica a su hermano «por ser alegría, por ser ilusión y por ser fuerza».
También «agradecida y emocionada» se mostraba ayer Belén Funes. Aunque la directora ya ha saboreado las mieles del éxito -su primer trabajo Sara a la fuga ganó la Biznaga al Mejor Corto y a la Mejor Dirección en el Festival de Málaga en 2015- confiesa que este Roel sabe a gloria.
La inútil es su segundo trabajo. «Un drama contemporáneo inspirado en mucha gente de mi generación que habla de la falta de horizontes en la juventud» y que rodó en sólo tres días en Barcelona.
El Roel de Plata fue toda una sorpresa -«una enorme y gratísima sorpresa»- ya que la organización le comunicó que había ganado un premio «pero no pensé que era el Roel de Plata. Y mucho menos que fueran cinco».
Protagonizada por Nausicaa Bonnin y producida por Isabel Coixet, La inútil narra la historia de Merche, una joven demasiado orgullosa para explicar cómo se siente. «Y la verdad es que se siente mal. Frustrada e inútil por una vida que no satisface sus ambiciones y que le obliga a permanecer encerrada en un círculo agobiante».
El título de La inútil apela a la percepción que la protagonista tiene de ella misma. «Merche se siente muy poco útil, siente que nada a su alrededor funciona. Es un personaje muy destructivo que se juzga mucho a sí mismo y a los que tiene alrededor».
La idea era poner sobre la mesa una cierta tendencia social «que nos ha ido convenciendo de que no nos podemos quejar. Parece que tenga que ser obligatorio ser útil».
Ambos directores celebran el «espaldarazo» de haber sido premiados en un «prestigioso» certamen en el que hay una «gran devoción» por el cortometraje. «Es fascinante ver las salas llenas», dice Villafaina.
«Los cortos son una valiosísima forma de expresión», sentencia Funes, quien aboga por la necesidad de dar a los cortometrajes el espacio que se merecen. «Yo he tenido la fortuna de poder ver en festivales cintas que superan en calidad a muchos largometrajes. Por eso, me da pena que muchas veces el público no pueda ver todo el talento que hay y las ganas de contar historias. Ojalá hubiera más festivales como el de Medina, todo un referente que sirve para poner en el mapa a tanta gente que tiene tantas ganas de trabajar».