Miguel Ángel Soria rescata la historia de cines y teatros
El dibujante evoca la memoria cultural de Valladolid a través de 41 edificios, algunos ya desaparecidos

Miguel Ángel Soria, Puente, Redondo y el autor del prólogo, Fernando Herrero, ayer, durante la presentación.-J. M. LOSTAU
Siendo un niño, Miguel Ángel Soria se sentaba en la Plaza Mayor y dibujaba con su lápiz los carteles y revistas de cine que veía en un quiosco. Y es que, desde muy pequeño, este ilustrador y dibujante vallisoletano se sintió atrapado por la magia del cine. «Con tres pesetas que me daba mi madre asistía a las sesiones dobles que ‘echaban’ -como antes se decía- en los cines. Un fantástico invento que abrió una nueva ventana al mundo», recuerda. También el teatro estuvo siempre presente en su vida al nacer en una calle entre el Zorrilla y el Lope de Vega. Ahora, años después, Miguel Ángel Soria evoca con su plumilla aquellos emblemáticos cines y teatros en el libro Valladolid de cine y teatro que ayer presentó junto al alcalde, Óscar Puente.
Soria realiza un recorrido por los 41 cines, teatros y salones del centro y de los barrios que han configurado la memoria cultural de Valladolid, desde el Corral de Comedias que se levantó en el siglo XVI en la plaza de la Cruz Verde, hasta los Cines Ábaco que abrieron en 2005.
«Un libro que tocará la fibra de los lectores», señaló Puente, «de generaciones enteras que han crecido viendo cine en el Roxy, el Goya, el Coca, el Avenida, el Alameda, el Embajadores, el Rex, el Vistarama... y tantos otros que ya han desaparecido, sobre todo, por la piqueta», lamentó Puente. Así, en la actualidad, sólo tres cines perviven en el centro de la ciudad, aunque seis teatros siguen funcionando de forma estable. «Algo muy poco habitual para una ciudad del tamaño de Valladolid», celebró el alcalde.
Valladolid de cine y teatro arranca con el primer teatro de Valladolid: el Corral de Comedias que se levantó en la Plaza de la Cruz Verde a mediados del siglo XVI. Después vendrían muchos otros.
Miguel Ángel Soria invita a conocer cines, salones y teatros dibujando su aspecto original pero también su distribución interior incorporando, asimismo, multitud de carteleras de películas o de obras de teatro, entradas o anuncios aparecidos en prensa. Así, a través de las 216 páginas del libro, el lector podrá conocer cómo era el teatro Cervantes que se levantó en el año 1896 en la calle Verbena esquina con Santa Lucía, o el teatro Pérez Galdós antes de ser reconvertido en una fábrica de calzado en la calle Hostieros o el mítico teatro Pradera, derrumbado en 1968, una de las arquitecturas perdidas más añoradas por los vallisoletanos, sin olvidar el Lope de Vega (1861), el Calderón (1864), el Zorrilla (1884) o elCarrión (1943) o evocar los años en que prácticamente cada barrio disponía de un cine: Delicias, Rubia, Vistarama, Rex, Castilla o Roxy (1936), el último cine en resistir y reconvertido actualmente en un casino.