Diario de Valladolid

Lope prende en Olmedo la antorcha de los clásicos

La Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico alza el telón de un certamen que recibirá a Ron Lalá, Concha Velasco, Corsario y Micomicón

Una imagen de ‘La villana de Getafe’, de la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico.-EL MUNDO

Una imagen de ‘La villana de Getafe’, de la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico.-EL MUNDO

Publicado por
Julio Tovar
Valladolid

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Nunca se fueron, pero ya están aquí. Son los clásicos. Son Lope, Calderón, Shakespeare, Cervantes, Tirso, Juan del Enzina, Santa Teresa, Molière y Goldoni. Llaman a las puertas de la Villa del Caballero. Hoy se alza el primer telón del XI Festival de Teatro Clásico de Olmedo con la puesta en escena de La villana de Getafe, del Fénix de los Ingenios, a cargo de la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico (23.00 horas).

Una historia sobre mentiras, engaños, abusos de poder y una ambición desmedida de la que nadie se escapa para empezar a vivir 10 días de teatro. «Estamos muy contentos. Las perspectivas son fantásticas, vista la reacción del público», reconoció ayer en declaraciones a este diario el codirector del Olmedo Clásico Benjamín Sevilla. Los abonos que puso a la venta la organización ya se agotaron. «Ya tenemos ocupaciones del 90% algunos de los espectáculos del fin de semana», celebró el responsable, satisfecho de poder ofrecer una «programación equilibrada» con propuestas a caballo entre lo «clásico y lo contemporáneo».

Concha Velasco, la Reina Juana de Ernesto Caballero y Gerardo Vera, ya ha agotado el papel en su debut en el festival vallisoletano, que atrae este año a Premios Nacionales como el citado director de escena, o a ganadores de Premios Max como el dramaturgo antes citado, Corsario, Yolanda Pallín –autora de Noviembre Teatro–, Laila Ripoll –responsable de Micomicón– o Ron Lalá.

Unos y otros son los encargados de llevar la «antorcha» de los clásicos, en palabras de Eduardo Vasco, responsable del Ricardo III que se podrá ver mañana en el ‘Olmedo Clásico’. Ellos, en un recorrido por tres siglos de tradición teatral que va de Inglaterra a España, pasando por Italia y Francia, avivan la llama de Tirso de Molina y Calderón, con Crónica de una Casa Real y El mágico prodigioso, llevados a escena por Galo Real Teatro y El Viaje Entretenido; de Carlo Goldoni, con La hostalera, una propuesta de Teatres de la Generalitat; de Molière, con El burgués gentilhombre levantado por Morboria; de Juan del Enzina y de Teresa de Jesús, con el Triunfo de amor y el Miserere gozoso de la segoviana Nao d’amores y de la vallisoletana Teatro Corsario, que repasará también su historia con un recital especial que deleitará a los asistentes a las Jornadas sobre Teatro Clásico que organiza Germán Vega.

Y en el año en que se conmemora el 400 aniversario de su muerte, no podían faltar Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Noviembre y Alquibla Teatro firman Ricardo III y Macbeth, respectivamente. Micomicón y Ron Lalá junto a la CNTC acudirán con Cervantes ejemplar y Cervantina.

«SI TODOS OBRAMOS IGUAL, DÓNDE QUEDA LA JUSTICIA»

La Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico desempolva hoy (23.00 horas) un texto de Lope, La villana de Getafe, para mostrar que la «diferencia de clases» no sólo se fundamenta en el «poder económico», sino que se asienta sobre «la mentira, el engaño y el abuso» a los débiles, según palabras de Roberto Cerdá, responsable de llevar a escena una versión que Yolanda Pallín ha trasladado al presente, cambiando una villa por una polvorienta gasolinera y la corte, por un hotel de lujo.

En el reparto aparecen el vallisoletano Alfredo Noval (se le pudo ver en el Don Juan de Blanca Portillo) y la veterana Pepa Pedroche (Amar en tiempos revueltos).

«Lope abordó un asunto que no sólo fue muy tratado en todo el Siglo de Oro, sino que ha sido abordado en toda la historia del teatro y en la contemporaneidad. Esta obra tiene todos los ingredientes y claves como para ser rescatada de la estantería», reivindicó Pedroche.

Aquí no hay triunfadores morales. Unos y otros se dejan llevar por la codicia. «A raíz del engaño y la humillación que sufre Inés, la villana, ella decide vengarse a través de la mentira, potenciando su ambición. No le importa usar las armas de los poderosos... Nadie, independientemente de su clase social, escapa de la ambición, y eso hace de la joven un personaje muy humano», justificó la actriz que, sin embargo, lanzó una pregunta al aire. «Ella tiene razones muy poderosas para hacer lo que hace, pero si todos obramos igual, dónde queda la

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