Lola Herrera destaca que ‘Cinco horas con Mario’ orienta a los jóvenes sobre “lo que es vivir bajo una dictadura”
La actriz, la directora y el productor de la obra coinciden en que la sociedad entiende mejor ahora la “radiografía” que ofrece del franquismo
Mesa redonda del 50 aniversario de la publicación de 'Cinco horas con Mario', en la que participan, de izquierda a derecha, Javier Ortega, Josefina Molina, José Sámano, Elisa Delibes y Lola Herrera.-ICAL
La actriz vallisoletana Lola Herrera destacó hoy que la adaptación teatral de ‘Cinco horas con Mario’ puede orientar a los más jóvenes sobre “lo que es vivir bajo una dictadura” y en lo que se puede convertir una mujer como la protagonista, Carmen Sotillo, que a sus 44 años pierde a su marido de forma inesperada. Además, señaló que a las personas más mayores les puede traer recuerdos “de los malos momentos” de la España del siglo pasado.
Herrera participó junto a la directora de la obra, Josefina Molina, y el productor José Sámano en una mesa redonda en la 49 edición de la Feria del Libro de Valladolid, con motivo del 50 aniversario de la obra del escritor vallisoletano Miguel Delibes. Los tres coincidieron en que la sociedad actual entiende mejor el trasfondo de la función, que se ha llevado a escena en tres ocasiones desde 1979 y con Lola Herrera como protagonista.
En ese sentido, la actriz, que se ha vuelto a interpretar a Carmen Sotillo a sus 80 años, destacó que la obra permite informar a las nuevas generaciones de una etapa de la historia de España de la que quizás se tengan “pocos datos”. Lola Herrera precisó que se ha perdido el lenguaje “tan rico” que utilizaba Delibes para abordar una época en la que subrayó “pasaban unas cosas”, que enfatizó “se superaron”, si bien añadió que los resultados de la dictadura pueden contemplarse todavía sobre el escenario.
Al respecto, la directora teatral Josefina Molina incidió en que algunos de los espectadores que acuden al Teatro Reina Victoria, donde se representa hasta el 26 de junio, aseguran que la obra les ayuda a entender mejor a sus madres o abuelas. También el productor remarcó el “éxito” que está cosechando de nuevo 'Cinco horas con Mario' ya que destacó que al final de la función el público se pone en pie para aplaudir. Por ello, avanzó que “es posible” que en estas semanas se organice una gira para visitar otras ciudades, entre las que deseó se encuentre Valladolid.
Asimismo, Lola Herrera remarcó que la sociedad actual “entiende” más el mensaje que transmite la obra y “pone los puntos sobre las íes”. Al principio, recordó que la obra tenía “tintes dramáticos”, incluso, para ella porque había sufrido “el drama de vivir una dictadura”. Destacó, como Josefina Molina, que el público de ahora se ríe mucho más con la obra, lo que en su opinión se debe a que ven con “más objetividad la situación” la “radiografía” del franquismo que ofrece la obra, a través de una reconstrucción “hiperrealista”.
Cambios en tres décadas
El productor de la obra remarcó que no ha habido una “gran variación” en la obra durante las tres décadas en las que se ha representado. “No hay tanto cambio”, dijo José Sámano, quien recalcó que sólo puede apreciarse que Lola Herrera “lo hace ahora mejor”. No obstante, precisó que se han dado “retoques” en los textos y en la puesta en escena, mientras a su juicio la protagonista ha hecho cada vez más suyo el personaje de Carmen Sotillo.
Sobre ello, Josefina Molina indicó que la riqueza de la obra escrita por Delibes es “inacabable” y admitió que la posición sobre la vida de ella y Lola Herrera ha ido cambiando con el paso de los años, lo que se refleja también en la obra.
Además, José Sámano recordó que al principio “el bueno era Mario” y la “boba”, Carmen. “Con el tiempo ni uno era tan bueno, ni el otro tan malo”. Además, señaló que la obra era “feminista”, aunque en su tiempo no se veía así. También, la directora Josefina Molina añadió que los dos eran “víctimas” de un momento de la historia española.
Finalmente, Lola Herrera destacó que ella tenía los “ingredientes” para construir el personaje de Carmen Sotillo, ya que recordó vivió también la dictadura y conocía el “soniquete de las palabras” y el “ritmo” con el que se contaban cosas, que añadió también escuchó Delibes. También la directora recalcó que en esta obra la “joya de la corona” es la interpretación puesto que la actriz puede mostrar toda su capacidad y su talento.