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César Benito encumbra a Salvador Vives, el fotógrafo por antonomasia de los sorianos
El reportero gráfico presentará este viernes un documental sobre este fotógrafo catalán que ejerció su profesión durante 40 años en Soria

El reportero gráfico César Benito, director del documental 'Salvador Vives, retrato de un fotógrafo'-Ical
“Parece ser que, por ley natural, los hijos tienen más afinidad con las madres y las hijas con los padres. Pero yo el ‘feeling’ que tuve con mi padre fue inmenso y sigo profesándole una adoración total . Me parece un personaje increíble”. Rafael Vives define así la relación que tuvo con su padre, Salvador Vives, un hombre “sencillo, austero, elegante, culto, comprometido, un loco de la música y enamorado de la naturaleza, gran profesional y mejor fotógrafo”, que supo captar con su ‘leica’, desde el final de la Guerra Civil y hasta la década de los 70, el devenir de Soria. Su legado, que suma más de 60.000 fotografías, está custodiado, desde hace dos años, en el Archivo Histórico Provincial.
El reportero gráfico César Benito presentará este viernes, 23 de noviembre, el documental sobre el fotógrafo catalán ‘Salvador Vives, retrato de un fotógrafo soriano’, dentro del Festival Internacional de Cortos Ciudad de Soria. Es el primer trabajo realizado por este burgalés que estrena en la gran pantalla. Con él pretende rendir tributo a un “magnífico fotógrafo” que retrató a través de su estudio ubicado en El Collado a miles de sorianos y que trabajó para la agencia Cifra Gráfica (actualmente Agencia Efe), y el periódico Campo Soriano. En estos medios dejó constancia de infinidad de trabajos relacionados con los acontecimientos más importantes de la época.
Este catalán recayó en Soria poco después de que la Guerra Civil española llegara a su fin. Lo hizo por casualidad. Su hermano Vicente, que ya trabajaba en Soria como fotógrafo de estudio, tuvo un percance y requirió su ayuda. Tras trabajar con él unos meses, Salvador se enamoraría de la hija del dueño de la Confitería ‘La Bollera’, y un buen día le invitó a su hermano a cambiarse los cromos: él se quedaba en Soria y su hermano volvería a Barcelona, ciudad donde su padre y buena parte de su familia trabajaba en el mundo del fotoperiodismo y la fotografía de estudio.
El padre de Salvador Vives era un loco de la música, al igual que su hijo. Ambos eran capaces de silbar una sinfonía de memoria y eran asiduos a los conciertos que ofrecía el Liceo. Además era un hombre extremadamente culto e inquieto e incluso esquiaba, por lo que quedarse a vivir en Soria, una diminuta ciudad de provincias, supuso, en palabras de su hijo Rafael, “una reclusión”. Para sobrellevar la falta de oferta cultural, el catalán “buscó el gusto a las cosas que ofrecía esta provincia, sobre todo en la naturaleza y se dedicó a su familia y su trabajo”.
Vivió en sus carnes la cruenta Guerra Civil. Cuenta Rafael que estuvo en la Batalla del Ebro, tras lo cual pasó una buena temporada en un campo de concentración en Francia. Sin embargo, nunca quiso hablar de ello y eludía recordar “esas desagradables vivencias”.
64.550 fotografías
El hijo del fotógrafo decidió depositar el fondo fotográfico de su padre compuesto por 13 Libros de Registro de las fotografías de estudio, bodas y comuniones donde Salvador Vives anotaba cuidadosamente el nombre de la persona retratada con el número de negativo, pudiendo comprobar que hay más de 64.550 originales, todos ellos bastante bien conservados, en distintos soportes y tamaños, dependiendo de la época y el encargo del retratado. Junto a todos los originales de estudio también se depositaron reportajes o encargos fotográficos realizados por el fotógrafo, de temáticas diversas, como pueden ser orlas escolares, orlas religiosas, reportajes de colegios, edificios institucionales, entre otras muchas.
Este fondo fotográfico ha supuesto que el Archivo Histórico Provincial cuente con un material de un “valor incalculable”, que permite a los investigadores conocer la evolución “demográfica, social, popular y urbanística de la ciudad y cubrir “una laguna histórica de cuatro décadas”, según detalla la Directora del Archivo Histórico Provincial, Auxiliadora Sánchez, quien señala que las fotografías del rodaje de ‘Doctor Zhivago’ atestiguan que el rodaje tuvo lugar en Soria, al igual que otras muchas de los acontecimientos sociales y políticos de la época.
El rodaje del documental ha durado más de dos años y ha contado con la colaboración de otros muchos sorianos. El director del conservatorio y pianista, Rubén Romero, ha compuesto de forma exclusiva la música original de este documental que elude la voz en off, con el que, César Benito, consigue un ritmo narrativo ágil y en el que las entrevistas hablando de Vives copan la atención. “El músico ha presenciado el proceso de grabación y ha conseguido una melodía delicada y vibrante. La música tiene un protagonismo especial porque sabemos que para Vives era su pasión”.
En media hora el director del documental ha conseguido elogiar la labor de este “excelente” fotógrafo que, por aquel entonces, ya retocaba las fotografías, coloreándolas o poniendo dientes a aquellos que les faltaba.
César Benito, afincado en Soria desde hace siete años, quiso realizar un documental de carácter histórico que relatase a través de las fotografías de Vives los acontecimientos históricos de 40 años en esta provincia. Sin embargo, el magnetismo del personaje ha provocado que el documental tenga carácter biográfico.