Maroto reclama la comparecencia «urgente» de Montero por la financiación autonómica
El portavoz del PP en el Senado acusa a la titular de Hacienda de bloquear el pago a las comunidades / Insiste en la «legalidad» de su empadronamiento en Sotosalbos y dice estar «cansado» de dar explicaciones
Fernández Mañueco y Casado conversan antes de la tradicional comida de los ‘populares’ segovianos en Cantalejo.-ICAL
El portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto, se estrenó ayer en la agenda política de la provincia de Segovia, reclamando la «comparecencia urgente» de la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, a la que acusa de bloquear la financiación autonómica. «La ministra debe explicar por qué falta a la verdad y no da los pasos inmediatos para solucionar este problema que ha generado solo ella y el presidente en funciones Pedro Sánchez», dijo ayer en declaraciones a los periodistas, minutos antes de participar en Cantalejo, en la tradicional comida de los populares segovianos, a la que asistió el presidente de la Junta y del PPCyL, Alfonso Fernández Mañueco.
Antes de saludar a militantes, simpatizantes y cargos electos del PP, Javier Maroto recordó que en 2016, «el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy aprobó reales decretos en materias similares», por lo que «el actual Gobierno en funciones no tiene excusa para bloquear la financiación autonómica».
Maroto recordó el apoyo de la dirección nacional del PP y de su grupo en el Senado a los presidentes autonómicos que, como Alfonso Fernández Mañueco, «piden lo que es justo para los castellanos y leoneses: que los impuestos que pagamos todos lleguen a las administraciones que tienen que gestionar las competencias», subrayó.
«El dinero de los castellanos y leoneses, como los de otras autonomías, está en los bolsillos de la ministra Montero; si hoy hay un debate sobre financiación autonómica es porque existe dinero de los españoles en los bolsillos del Estado y no en las arcas autonómicas», dijo.
Maroto se refirió a la investidura de Pedro Sánchez y lo calificó como «el único socialista incapaz de formar un Gobierno con Podemos». «Lo hacen todos los barones territoriales socialistas menos él. O toma el pelo a las comunidades autónomas que gobierna porque piensa que son menos que él o tiene un problema de diálogo y de consenso con sus socios naturales que son los independentistas o Podemos», añadió. Preguntado sobre el escenario electoral que se cierne en caso de no llegar a acuerdos de Gobierno, Maroto afirmó que su partido «no maneja ningún posible escenario electoral. No consideramos que la irresponsabilidad del gobierno actual pueda llegar a producir las cuartas elecciones generales en menos de dos años», afirmó.
El senador territorial por Castilla y León sabía que en su primera comparecencia pública en la provincia de Segovia abundarían las preguntas sobre su polémico empadronamiento en Sotosalbos poco después de no resultar elegido por Álava. Maroto, que reconoció estar «cansado de dar explicaciones», insistió en «la absoluta legalidad» de la tramitación y explicó el motivo por el que, a su juicio, SOS Racismo ha llevado su empadronamiento a la Fiscalía.
Según vino a decir, la denuncia de SOS Racismo es una especie de venganza por la actuación que se vio obligado a llevar a cabo siendo alcalde de Vitoria, contra el empadronamiento de 2.000 personas que figuraban censadas en un local de la organización denunciante.
«Esos 2.000 estaban empadronados irregularmente en un local del colectivo en el casco viejo. Cuando se inundó y la policía fue allí, no había nadie viviendo y, por tanto se inició un trámite de baja de oficio porque ninguna de ellas acreditó que residían en ese lugar», explicó.
Maroto contó con el apoyo del presidente del Gobierno regional, que le consideró su «amigo» y le definió como «un político de los que hay que estar orgullosos». «Como defensor de la libertad en el País Vasco está legitimado para defender los intereses de la Comunidad y de España en el Senado. La polémica sobre su empadronamiento es una cortina de humo», afirmó Fernández Mañueco.