PP y PSOE toman nota de la marcha lenta pero se reprochan mutuamente los retrasos
Los diputados sorianos de ambos partidos consideran que la protesta por la A-11 es «un acicate»
Integrantes de Soria Ya en la protesta en Aranda.-MARIO TEJEDOR
Los dos diputados sorianos, Javier Antón (PSOE) y Tomás Cabezón (PP), aseveraron ayer que entienden la marcha lenta celebrada el domingo hasta Aranda de Duero (Burgos) para reclamar la A–11 y ambos consideraron que se trata de un «acicate». En el caso de parlamentario popular señaló que las reivindicaciones deben mover a los políticos a acelerar y desbloquear tramos, mientras que el socialista afirmó que estas acciones les cargan de razones a la hora de pedir apoyo a los compañeros.
Sin embargo la sintonía no es tanta cuando se entra en qué haría falta para poder acelerar la ejecución de la autovía del Duero. Antón deslizó que si se apoyasen los presupuestos y la estabilidad del Gobierno la velocidad de crucero sería más elevada. Mientas tanto, Cabezón recordó que se avanza prorrogando los presupuestos de la etapa de Rajoy y se pregunta el por qué algunos tramos se retrasan de 2020 a 2021.
«Entiendo la desesperación, la queja y la crítica de la manifestación de ayer (por el domingo) y de otras», apuntó Antón. «Los socialistas estas reivindicaciones las tomamos como algo positivo. Se alían con nosotros a la hora de reivindicar a los compañeros de partido». Para Cabezón «lo primero, y lo dije siempre a lo largo de la campaña electoral, es decir que la reivindicación es buena y un acicate para los políticos. Debemos poner énfasis para el desbloqueo y la aceleración» de tramos.
Sin embargo, desde las filas socialistas se apuntó que «lo que nosotros hemos hecho en este tiempo que llevamos es resolver asuntos que estaban sobre la mesa. Primero un tramo con la vía romana, luego otro con el concurso de acreedores de la empresa y otro con un modificado económico que no se había resuelto». Con todo ello «la parte soriana no va mal aunque retrasada por estas circunstancias», reconoció.
Una de las urgencias es poner en marcha el modificado del tramo Langa–Aranda, si bien recordó que en la etapa de Pedro Sánchez en Moncloa ya son dos los tramos abiertos. La pregunta del millón es si el resto se pueden acelerar y ahí «los plazos administrativos son de obligado cumplimiento y son los que son. Pero hay una clara voluntad presupuestaria».
En este ámbito aseveró que el borrador de presupuestos «traía una clara apuesta por la A–11 y no sólo en Soria», siendo quizás la infraestructura con mayor impulso. «Lamentablemente votaron en contra el PP y los independentistas catalanes, y eso causó otras elecciones» y un Gobierno todavía en funciones. La petición al Ejecutivo debe ser «la vigilancia de los plazos, la resolución de los problemas y que los plazos administrativos se respeten pero con la menor demora posible. Si algo se puede adjudicar en seis meses, que se haga en seis meses. Lo que más beneficiaría a la A–11 es que hubiese un Gobierno socialista lo antes posible, un Gobierno con presupuestos y con tranquilidad», concluyó Javier Antón.
La opinión obviamente no era compartida por Tomás Cabezón, quien reiteró la necesidad de «poner énfasis para el desbloqueo y la aceleración de tramos». Dentro de la provincia hay un «debe importante» sobre el que reclamó que se concentren los esfuerzos, y no es otro que el paralizado Langa-Aranda, que no llega siquiera al 5% ejecutado en la actualidad.
Tras estar prácticamente adjudicado a Isolux «se desistió» y «es inexplicable que no esté licitado ese tramo». Por ello «en lo que corresponde a nuestra provincia procede la licitación inmediata y el modificado del Langa–Aranda» para evitar que la localidad ribereña acabe convertida en un culo de saco.
Por otro lado reconoció avances en tramos sorianos pero recordó que «es con el condicionante de que son presupuestos prorrogados del PP.