La sequía rebaja la cosecha de cereal un 38% hasta los 4,8 millones de toneladas
La incidencia de la falta de agua es «desigual» en la región L Ávila, Salamanca y León atraviesan la peor situación con unas pérdidas próximas al 50% / Las Opas acrecientan la caída hasta los 4 millones

Una cosechadora durante las labores de siega en la localidad vallisoletana de Valoria la Buena.-ICAL
El recién estrenado consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural saltó ayer al terreno por primera vez. Lo hizo en un campo espinoso. No literalmente. Jesús Julio Carnero confirmó, en la localidad vallisoletana de Valoria la Buena, los peores augurios de las Organizaciones profesionales agrarias (Opas) de la Comunidad. Aunque a juicio de las mismas, cuyos representantes le acompañaron durante la visita, el panorama es incluso peor del que pintó.
La sequía del otoño y de la primavera, con un verano que poco les tiene que envidiar, deja la cosecha del cereal de Castilla y León en 4,8 millones de toneladas. Una rebaja del 17% con respecto a la producción media del último lustro, de 5,8 millones. La caída es aun más vertiginosa, del 38,5%, si se toman como punto de referencia los 7,8 millones de la pasada campaña. «A todas luces estamos ante una situación preocupante», valoró Carnero antes de escuchar los cálculos de las Opas en los que el recorte es mayor, hasta los cuatro millones de toneladas.
A nadie se le escapa que este es un año atípico, con escasas precipitaciones acompasadas por altas temperaturas. Condiciones climatológicas que no han favorecido un buen espigado ni la formación y el llenado del grano. Este cóctel molotov deja a la cosecha de capa caída con «incidencias desiguales a lo largo y ancho de la región». El responsable de la Consejería cercó en el centro y la mitad occidental de la Comunidad a los peores parados, donde la producción disminuirá entre un 30 y un 50%.
Ávila, Salamanca y León atraviesan una «situación muy complicada», reconoció Carnero, con pérdidas que rondan ese 50%. Un cuarto recortarán su cosecha los agricultores vallisoletanos en general, aunque las bajadas se esperan mayores en el centro y sureste. Hasta el 30% caerán los kilos recogidos en la comarca de Campos de Palencia, en La Ribera y Demanda de Burgos, y en el Bajo Duero Duero y Campos Pan en Zamora.
Recolección
Las labores de recolección están muy avanzadas en el campo castellano y leonés, donde el cereal para grano acapara 1,8 millones de hectáreas, un 4% menos que el año pasado. En los forrajes, hacia donde la sequía ha empujado a los agricultores, está la principal causa de esta variación tras duplicarse su superficie segada.
Hay provincias, como Ávila o Salamanca, donde las cosechadoras está a punto de culminar su labor. En otras, como Burgos o Soria, todavía están por la mitad. En lo que respecta a los cultivos, la cebada es el más adelantado con el 85% de la tarea hecha; le siguen la avena con el 65% y el trigo con cinco puntos porcentuales menos. El centeno y tricale se encuentran al 45%.
La tarta de los 4,8 millones de toneladas previstos de producción se reparte en ocho a dos entre secano y regadío. Dentro de la misma, Carnero destacó otra peculiaridad derivada de la escasez de agua: «por primera vez en diez años, la cebada supera al trigo» con 2,22 millones de toneladas frente a 2,2. La de avena alcanzará las 121.000 toneladas; el centeno se quedará en torno a las 175.000; el tricale rozará las 81.000; y unas 10.000 serán de trigo duro.
El departamento que preside Carnero también puso sobre la mesa el rendimiento medio esperado de cerca de 2.770 kilogramos por hectárea, un 7% por debajo de la media del último lustro.
Con todos estos datos en la mano, el consejero perfiló, como ya hizo durante el Consejo Regional Agrario, «una situación de sequía no como la de 2017, pero que sí preocupa». Antes de recordar los puntos de acuerdo perfilados en esa reunión, celebrada el pasado viernes, quiso poner en valor el «gran trabajo» de las Opas «en aras a conseguir una mejora de la calidad de vida de los agricultores y ganaderos».
Medidas
Puntos de acuerdo como el anticipo de la tramitación de las ayudas de la PAC así como las agroambientales y compensatorias en zona de montaña. Adelantos que Carnero tradujo en una inyección de liquidez para el sector de más de 215 millones. Asimismo, apuntó que otra medida «esencial» es conseguir «un año de carencia para los préstamos fruto de la sequía de hace dos años», además de habilitar líneas de ayuda para afrontar la de este y para tanques de agua del ganado.
Los representantes de las organizaciones agrarias urgieron, tal y como se hace eco la agencia Ical, la puesta en marcha de actuaciones como las desgranadas por el responsable de la Consejería a quien rebatieron con unas estimaciones de cosecha aun más bajas, próxima a los cuatro millones de toneladas, en una campaña que para ellos es «catastrófica».
En el marco de esta catástrofe, el presidente autonómico de Asaja, Donaciano Dujo, hizo hincapié en los forrajes y en las «importantes pérdidas» que la sequía deja en la ganadería.
El secretario regional de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) aprovechó el encuentro para «dar un toque de atención» a Agroseguro. Aurelio González instó a la compañía a poner el freno a su tónica ya habitual de «subir las pólizas y bajar los rendimientos».
A juicio del coordinador de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), el sector necesita fórmulas de ayuda «específicas». En este sentido, Jesús Manuel González Palacín agradeció las planteadas en el Consejo Agrario pero insistió en que «no son suficientes».