Las Opas culpan de los topillos al caso omiso hecho a sus advertencias
Carnero aboga por el volteo y el «reperfilado» de las cunetas frente al uso de químicos y la quema de rastrojos, por estar prohibidos / Estudiará una línea de préstamos para la sequía similar a la de 2017
Jesús Julio Carnero (2I) durante la reunión del Consejo Regional Agrario.-ICAL
Para dar su primer paso como consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero tomó ayer la mano de quienes más y mejor entienden esta cartera: las Organizaciones profesionales agrarias (Opas) de la Comunidad. Las primeras impresiones fueron buenas. Hubo predisposición, pero también alguna leve discrepancia, no en el fondo pero sí en las formas.
Aunque el recién estrenado titular autonómico quiso rebajar el hierro del asunto de los topillos con la etiqueta de «pico poblacional», las Opas insistieron en la gravedad de una situación que achacaron al caso omiso hecho a sus advertencias. En este sentido, acusaron a la Administración de limitarse al recuento de individuos e insistieron en la necesidad de aplicar productos químicos y quemar rastrojos. Actuaciones que Carnero rechazó de inmediato por haber sentencias que las prohiben.
«Ya dijimos en su momento que las medidas eran ineficaces», recordó el presidente de Asaja tras lamentar que ahora se sigue «el mismo camino que en 2007 y en las próximas semanas será una plaga en toda la región». Donaciano Dujo invitó al recién estrenado vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, a darse «una vuelta» por el campo de Palencia. «No hemos oído ni a él ni a su consejera de Sanidad decir nada al respecto», lamentó en referencia a los casos de turalemia que alcanzaron el medio centenar hace 12 años.
La alianza UPA-COAG fue más tajante: «hay que olvidarse de discursos bonitos y exigir actuaciones», espetó su coordinador Aurelio González antes de hablar de responsabilidades. «Cuando un agricultor toma una decisión errónea, paga la consecuencias en el cultivo; lo mismo tendría que pasar con las administraciones», reprochó al reproducir aquella advertencia que lanzaron «en un invierno caluroso que resultaba propicio para los topillos» frente a una Orden que «solo valía para contar individuos». A modo de ejemplo de actuación, apuntó a los «equipos especializados que echaron rodenticidas» en 2017.
Para el responsable de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) la solución está en una «lucha química con responsabilidad y en la dosis adecuada». Jesús Manuel González Palacín propuso la elaboración de un informe técnico que demuestre lo oportuno de una quema controlada de rastrojos. «Teníamos un par de focos hace cuatro meses y ahora ya es una plaga que se nos va de la manos», criticó para instar a vigilar los focos que «siempre son los mismos» y así actuar en cuanto haya «cierto peligro».
Con todos estos apuntes, el nuevo consejero de Agricultura remarcó la prohibición existente tanto para la quema como para el veneno. «La única lucha que emprendemos es la biológica con las rapaces», rebatió para sumar el volteo de tierras y el «reperfilado» de las cunetas. Para Carnero, las «medidas de coordinación» son de vital importancia para atajar este «repunte» de topillos. En este marco, confirmó la celebración el próximo lunes de una quinta reunión en la que estarán presentes distintos departamentos de la Junta e instituciones implicadas como la CHD o la demarcación de carreteras.
En su primera acción como consejero también quiso «mirar a la cara» a la sequía, convencido de que «no es ni mucho menos la de hace dos campañas». En este contexto, puso sobre la mesa la tramitación ya en curso para los anticipos de la PAC, que cifró en 220 millones. Su compromiso pasa, además, por estudiar la posibilidad de una línea de préstamos especial, similar a la de 2017, así como «desplazar un año de carencia» los intereses de los créditos adquiridos entonces. También valorará las bonificaciones en impuestos como el IRPF. «Todo ello supeditado al escenario presupuestario de la Comunidad», matizó.
El presidente de Asaja aplaudió estas iniciativas para pedir «la pronta puesta en común, la implicación del Ministerio y la mínima burocracia». Aurelio Pérez, de la alianza, abogó por ir «un poco más allá» de la moratoria y permitir el acceso a créditos a quienes se quedaron fuera hace dos años o se han incorporado ahora a la actividad. Mientras que el responsable de la UCCL planteó recuperar la fórmula que en 2015 se aplicó con las ayudas de minimis con la que la Junta asumía una parte. «Solo hace falta voluntad política», espetó a pesar de ser una herramienta que el titular del departamento no contempla.
Otro asunto que centró la reunión fue el de limitar en un 20% la subida para la uva de vinificación que Agroseguro quería llevar hasta el 30%. En este sentido, Carnero se comprometió a emplearse «a fondo» en la «consecución a nivel nacional de un seguro más atractivo en todas sus condiciones».
la CHD propone un protocolo para eliminar estos roedores
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) propuso ayer a la Junta de Castilla y León la elaboración de un protocolo de actuación para la retirada y eliminación de topillos. Además, adelantó que enviará un escrito a las comunidades de regantes para que se impliquen en la gestión de esta problemática.
En un comunicado recogido por Ical, el organismo regulador aseguró que mantiene una vigilancia «activa» en cauces públicos y canales gestionados por el Estado ante el «repunte» en las poblaciones de topillo campesino en determinadas comarcas de la comunidad autónoma. Aseguró que ya ha intervenido en la limpieza de cauces en la provincia de Palencia y que la guardería fluvial está en «alerta» para actuar de forma inmediata ante la posible presencia de estos roedores en infraestructuras del dominio público hidráulico.
Entre ellas, el organismo precisó que en el Canal de Castilla no se han detectado hasta el momento problemas con las poblaciones de topillos, siendo acequias, sifones y arquetas de infraestructuras gestionadas por regantes las más afectadas. En este sentido, la CHD se va a dirigir por escrito a las comunidades de regantes para que se impliquen en la gestión de esta problemática.
Asimismo, la Conferderación recordó que ha participado esta semana en reuniones de coordinación entre las distintas administraciones y expresó su «total disposición» a colaborar para atajar este problema. Además, recordó que ha hecho llegar información sobre la turalemia a los trabajadores del servicio de prevención, en la que se hace hincapié en las medidas de higiene como no tocar a los animales, muertos o enfermos.