La campaña electoral más incierta
La irrupción de la ultraderecha de VOX y el posible vuelco electoral a favor del PSOE marcan una campaña en las que están en el aire hasta cuatro diputados y seis senadores
Más allá de la ‘cocina’ del presidente del CIS, José Félix Tezanos, quien un día después ya no se creía que el desplome del PPfuera para tanto y que la ultraderecha de VOX podía tener mucho más voto oculto, la realidad es que la campaña electoral que acaba de arrancar es la más incierta de los últimos años.Y eso no es achacable a la posible ‘ cocina’ de Tezanos y su CIS, en el que se indicaba que el PSOE ganaría las elecciones generales del día 28 y obtendría 12 diputados, mientras el Partido Popular se situaría en segunda posición, si bien lograría entre diez y 12. Y ahí está la primera de las incertidumbres, el saber si los socialistas van ser capaces de romper la tendencia de los últimos procesos electorales y darán un vuelco al resultado.
En la encuesta de Tezanos se dejaba claro que Podemos se quedaría sin representación en la Comunidad, mientras Cs tendría entre tres y seis representantes y Vox, tres o cuatro. Y aquí radica la segunda de las dudas, conocer cuánto, cómo y dónde se producirá la irrupción de VOX en Castilla yLeón.
Los socialistas, siempre según el CIS y las últimas encuestas, ganarían las elecciones generales en Castilla y León tanto en voto directo (18,9%) como en voto y simpatía (24,4%). La segunda posición sería en la Comunidad para el PP –13,5% en intención de voto y 17,9% en voto y simpatía–. En tercer lugar figura Ciudadanos, con porcentaje de apoyo del ocho porciento, la cuarta posición quedaríapara Podemos (4,4 y 6,5 por ciento), pese a no lograr representación, y la quinta para Vox (4,1 y 4,8 por ciento).
En cuanto al reparto de diputados por provincias, el PSOE obtendría dos escaños, uno más que ahora, en Burgos, León y Valladolid, mientras que conservaría un representante en las otras seis provincias, hasta alcanzar los 12 parlamentarios de un total de 31 a repartir en la Comunidad.
El Partido Popular conservaría dos representantes en Salamanca y podría perder o mantener el segundo en Ávila y Burgos, lo que beneficiaría o perjudicaría a Ciudadanos. Además, se quedaría con un diputado en León, ahora tiene dos, que sería para Vox; en Palencia también se quedaría con uno en beneficio de Cs o Vox; en Segovia y Zamora mantendría uno y cedería otro a la formación ‘naranja’.
En Soria mantendría un diputado, mientras que en Valladolid se quedaría con uno, frente a los dos actuales, que sería para Vox.
Por su parte, Ciudadanos, lograría un diputado en Segovia y Zamora y mantendría el de Valladolid, a lo que podría sumar otros tres en Ávila y Burgos a costa del PP y en Palencia, que se lo disputaría con Vox.
Mientras Unidas Podemos se quedarían sin los tres representantes actuales en Valladolid, León y Burgos, Vox daría el salto al Congreso con entre tres y cuatro diputados de Castilla y León. Tres los tendría garantizados en León, Salamanca y Valladolid y el cuarto se lo disputaría con Cs en Palencia.
Sea como fuere, la campaña electoral viene marcada por la irrupción de la ultraderecha de VOX y el posible vuelco electoral a favor del PSOE y conocer el destino final de hasta cuatro diputados que están en el aire y los seis senadores que se juega el Partido Popular.
Diputados de Ávila, Segovia, Burgos y Salamanca, que el PP vería cómo se los puede arrebatar, principalmente VOX. ‘Populares’ a quienes la pérdida de los comicios electorales, según apuntan todos los sondeos, en León, Valladolid y Soria les haría dejarse por el camino senadores, dos por cada provincia. Conviene no olvidar que quien logra la victoria se queda también con tres de los cuatro senadores en juego.
Una cuestión que no es menor porque vendría a contribuir a que el Partido Popular de Pablo Casado se dejara por camino su holgada mayoría en la Cámara Alta y perdería esa opción de bloqueo que ahora posee. No hay que olvidar que el Senado, como Cámara terrirorial, el quien tramita y aprueba una futura aplicación del 155, si así se decidiera por parte del Gobierno de turno.
El propio Casado pidió a VOX que renunciara a concurrir en las circunscripciones con cinco diputados o menos, lo que afectaría a todas las de Castilla y León, para no dividir el voto de la derecha, con lo que se favorecería al PSOE, según Casado. El no rotundo fue la respuesta del líder de VOX, Santiago Abascal.
Y todo esto con las municipales y la autonómicas a un mes vista, con lo que lo que suceda el próximo 28 de abril marcará y mucho el resultado del 26 de mayo, lo que hará que la incertidumbre no se rebaje un ápice.